En torno a las 5:30 horas del 16 de mayo de 1987, CARMEN PASCUAL CARRILLO, ama de casa de 79 años de edad, fallecía a causa de la explosión de un coche-bomba situado en las inmediaciones de la sede de la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid.
El vehículo utilizado como coche bomba fue aparcado en la calle del General Ibáñez de Ibero, a unos diez metros de la Dirección General de la Guardia Civil. Las ventanas del edificio se vieron seriamente afectadas, fundamentalmente las de los dormitorios de los guardias jóvenes. La onda expansiva del coche-bomba afectó además a otros cinco vehículos, así como a gran cantidad de cristaleras y ventanales de los edificios próximos. El coche estaba cargado con 15 kilos de amonal y 2 kilos de Goma 2, instalados en el maletero en dos ollas a presión.

Carmen Pascual volvía con varios familiares de celebrar las bodas de plata de un sobrino. Viajaba en el asiento delantero derecho del automóvil y falleció prácticamente en el acto a causa de la onda expansiva y de los cristales rotos del propio vehículo. Los otros tres ocupantes del vehículo también resultaron gravemente heridos: Luis María Villarroso Bassadone, sobrino de Carmen, que era el conductor del vehículo; su esposa, María del Carmen Fernández Fernández; y María de los Ángeles Ibáñez Pascual, hija de Carmen, que necesitó 137 días de asistencia sanitaria y perdió la visión total de un ojo. Además, resultaron heridos dos transeúntes: Florencio Arce Pardo y Carlos Marcos Sáez.

Ese mismo día, y en muy breve espacio de tiempo, el grupo Argala de ETA, liderado por Henri Parot, atentó también contra el Cuartel General del Aire, en la plaza de la Moncloa, y contra el Cuartel General de la Armada, en la plaza de Cibeles. En estos dos atentados no hubo que lamentar víctimas mortales, pero sí resultaron heridas siete personas.

En 1994 la Audiencia Nacional condenó al etarra francés Henri Parot a una pena total de 121 años de cárcel por este atentado. En 2000, tras ser extraditado por Francia, fue condenado Francisco Múgica Garmendia a 27 años por el asesinato de Carmen. A la misma condena fue sentenciado en 2002 Santiago Arrospide Sarasola, alias Santi Potros, que fue quien planificó el atentado.

Carmen Pascual Carrillo tenía 79 años y estaba viuda. Vivía con su hija María de los Ángeles, herida grave en el mismo atentado, en un piso en Madrid, muy cerca de donde fue asesinada.

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