ÚNETE A LA QUERELLA CONTRA PEDRO SÁNCHEZ Y TODO SU GOBIERNO

#AyudaEntreCompatriotas

Antonio Miguel Carmona es uno de los tipos más cobardes, serviles y pelotas que hay en la geografía política española. Carmona, que siempre se vende a quien le mantiene en algún puesto cómodo, es uno de esos infumables personajes que no sirven más que para jalear al líder sin ningún pudor porque no conoce la vergüenza ni de cerca. El día que Dios repartió la vergüenza, Carmona se debía encontrar tocándose las narices que es lo que hace siempre.

En Cuatro un sorprendente Joaquín Prat estaba indignado y arremetía contra el gobierno por cobrar las cuotas a los autónomas mientras por otro lado pagaba las dietas de ¡desplazamiento! a los diputados, algo surrealista que demuestra que vivimos gobernados por unas mafias que no renuncian al dinero pase lo que pase.

Mientras Prat expresaba su indignación, Carmona intentaba interrumpirle porque algo tenía que hacer. Él va a los debates exclusivamente a defender a su líder de turno y en realidad es para lo único que sirve aunque lo haga mal. Con esto, Carmona no es que haya demostrado lo pelota que es, que lo es y mucho, ha demostrado que, además de pelota es un indecente de tomo y lomo.