marcha maldita
ÚNETE A LA QUERELLA CONTRA PEDRO SÁNCHEZ Y TODO SU GOBIERNO

TE ATENDEMOS GRATUITAMENTE EN TODAS LAS DUDAS LEGALES QUE TENGAS CON EL COVID-19 PONTE EN CONTACTO HACIENDO CLIC EN ESTE ENLACE

#AyudaEntreCompatriotas

Cuando me dispongo a escribir sobre el (desgraciadamente célebre) 8 de marzo de 2020, han transcurrido 23 días (cifra que coincide casualmente con la de los componentes del gobierno más nefasto que ha tenido España a lo largo de su historia) por lo que ya tengo una perspectiva cierta de lo que ha ocurrido después de esa marcha que, para mí, será siempre “una marcha maldita”.

[Accede a las cifras del coronavirus en tiempo real]

No quiero insinuar que los organizadores de esa marcha supieran de antemano que la cosa iba a alcanzar las cifras que hasta ahora hay de contagiados, ingresados y muertos; ni mucho menos, pero sí quiero criticar -de la manera más rotunda- al gobierno, por haber puesto tanto empeño en que se celebrasen esas movilizaciones ideológicas de carácter subversivo cuando ya había experiencia en otros países y advertencias serias de cómo iba a ir el Covid-19. Movilizaciones tan ideológicas y antidemocráticas en las que las “mandamasas” decían quienes podían estar o no. Nada de esto es nuevo.

Los y “las” progresistas tienen la costumbre de manifestarse contra la derecha o el centro derecha (aunque les llaman fascistas o ultraderecha) lo mismo estén en el gobierno que en la oposición; es decir, siempre ¿Se acuerdan del 11M? Yo sí. ¿Se acuerdan del 2008? Yo también. ¿Se acuerdan de la que le formó el inmoral Sánchez a Rajoy por el ébola (con un solo muerto)? Naturalmente. ¿Se acordarán en el futuro del 8M? Yo sí; por todo lo que me quede de vida. Ya ven si la cosa estaría mal que el día 9 de marzo (al día siguiente de esa marcha maldita) la prensa daba los siguientes datos de España: que había ya 17 fallecidos y se señalaba que este virus era intratable, muy contagioso y viajero.

Pero, es más, en Italia ya se habían aislado a 16 millones de personas y las autoridades europeas hablaban de pandemia y habían alertado del peligro de concentraciones multitudinarias. Y, de todo ello, el gobierno, a través de varios departamentos y algunos funcionarios, estaba informado hacía más de un mes. La marcha maldita no debió de celebrarse.

Nos queda aún lo peor: la gestión de la economía por esta caterva de inútiles. Pues si paran la producción, ¡¡España pasará hambre!!

TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRANOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL