Resistiré
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TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRANOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

Resistiré, no hay alternativa, ni es un hecho voluntario, solo hay otro camino que desgraciadamente han emprendido treinta mil, cuarenta mil personas, o sabe Dios cuántas y nunca mejor dicho. Sobrevivir no es una decisión basada en la resistencia personal, tendenciosa forma de trasladar la responsabilidad a cada persona, al individuo; no es una metodología construida de forma autónoma, se requiere de un soporte externo que nos proteja, nos proporcione recursos diagnósticos y terapeúticos suficientes y eficaces, aspectos cuya responsabilidad recae en los poderes públicos, no al albur de la resistencia individual.

Para resistir hay que ceder en derechos fundamentales que limitan la libertad ciudadana hasta anular la capacidad de desplazamiento, del ejercicio de actividades económicas y con la obligación de permanecer en los domicilios, y por todo ello salimos a aplaudir. Supongo que en agradecimiento por esta especie de arresto domiciliario, que nos lleva al caos en lo personal y en lo económico. Ah, claro, hay que mantener el embrujo. Fíjense qué felices están  nuestros dóciles siervos que aplauden a sus carceleros. Porque no se engañen, éste es el fin último fin; bajo la apariencia del agradecimiento a nuestros sacrificados servidores, trasladar una falsa imagen de tranquilidad y serenidad. No, qué va, aún más, de fiesta, de felicidad, pongamos música que aquí no ocurre nada, miren cuánto regocijo en la manada estabulada ¡Qué felices les estamos haciendo! Magia, o todos héroes en la resistencia. Siéntase héroe por un día, no se preocupe, tan contento y tan heroico se siente que le regalamos unos meses más de disfrute.

Aplausos ¿A quién, por qué motivo? Las calles vacías, en silencio, son el mejor reflejo de la verdad, y el único homenaje y muestra de respeto y dolor que se puede manifestar a los miles de muertos. No hay crespones negros, no hay banderas a media asta. Aplausos. Apariencia, todo apariencia, una vez más una realidad modelada sustituye a la verdad. La verdad no interesa, hay que construir apariencia y tapar la verdad, incluso perseguirla. La verdad al desnudo fluye y se abre camino por sí misma, cuando hay que disfrazarla o transformarla, es cuando se requiere ayuda, ingeniería que transforme su sustancia. Soflamas a diario, mítines vacíos de contenidos y llenos de narcisismo y autocomplacencia, “neutrola” y “maldita” la gracia que me hace. Propaganda y censura.

Aplausos, no se merecen. No hay alternativa. Ninguno de los cientos de miles de trabajadores de todos los sectores, atención tanto públicos como privados, no son héroes, ni artistas en un escenario. Trabajadores que cumplen con su deber de forma anónima y discreta ¿Qué hacen? ¿No van a trabajar y abandonan a la población y a sus compañeros, dando una lección de irresponsabilidad y de insolidaridad, rayana en la miseria moral? Esos ejemplos hay que ir a buscarlos en otros ámbitos, por cierto muy presentes en la situación actual, pero no en el medio de los trabajadores, de los profesionales habituales y mayoritarios. Ególatras e irresponsables se encuentran en terrenos reducidos, aunque cada vez más expansivos y paradójicamente con grandes responsabilidades. Busquen y les encontrarán enseguida, engolándose en las televisiones con protagonismo casi exclusivo. Pregunten la tranquilidad y seguridad que tienen las profesiones de mayor riesgo como los sanitarios, cuando van a enfrentarse a un peligro inminente sin medidas de protección

Alegría y música en los balcones ¿Por cierto está usted tan contento porque ha pasado ya la enfermedad, porque no ha sido infectado o porque a pesar de estar infectado está asintomático o sus síntomas son muy leves? Ah, que no lo sabe. Bendita incertidumbre, es mejor la ignorancia que el conocimiento. Siga el consejo oficial de refugiarse en el “buenismo” y seremos felices cuando algún año de estos recuperemos la libertad. Por cierto se puede pasear al perro, pero no al niño. Oiga, será porque hay más perros que niños, o quizás porque se da más importancia a los perros que a los niños. Perdón, es una pregunta incómoda y posiblemente debería retirarla. O la dejo y espero a “neutrola” y “maldita”. A propósito de preguntas incómodas, le han dicho cuándo le van a hacer algún tipo de test, en qué plan de cribado poblacional se encuentra. Siga alegre y aplaudiendo en la pérgola balconada. A propósito, nuestra vecina Portugal ha hecho ya 300.000 test por millón de habitantes ¿Conoce usted el número en España? No, pero es consciente de que a mucha gente de su rededor se lo han hecho. Tampoco, ya, pero sigue tranquilo y feliz. Ni se conocen las cifras, ni se dirán, porque es de vergüenza internacional. Ya sabe, en todos los rankings internacionales nos sitúan en los últimos lugares mundiales en la gestión de esta crisis, incluyendo la Universidad de Oxford que nos posicionó en el puesto 80 de unos cien países con una puntuación de 2 sobre 10. Aplausos.

El balcón del mundo de Yupi cree en una recuperación catártica, en la que el mundo saldrá transformado en bondad ascética, ahíto de solidaridad, esa de los jardines de Galapagar y los pisos de sesenta metros con familia numerosa enjaulada, esa que hace que se despilfarren millones de euros en comisiones con precios hasta tres veces superiores a los de mercado, para la compra de todo tipo de material imprescindible, vital, de supervivencia, con frecuencia defectuoso e inútil. Atención, compras cuyo retraso y carácter inservible implican más contagios y pérdida de vidas. Pero claro, fue un error bienintencionado, el encargo se los habían hecho a Cáritas, o asociaciones benefactoras de acreditada solvencia, o a prestigiosas y conocidas empresas del sector, pero la premura y la necesidad les hizo fracasar. No, “yupista” impertérrito, se lo han dado a oscuras entidades que son puros mediadores interpuestos, comisionistas multimillonarios cercanos a la familia de la progresía, así definida por la gran y exclusiva capacidad de progreso económico propio y autopromoción. Mientras, no se abona el dinero de los ERTE con familias que llevan sin retribución alguna dos meses, se cierran miles de empresas a diario y los parados crecen en la misma proporción, de forma que alcanzaremos cifras de record históricas. La economía se desangra, se hace una como mínimo extraña y precipitada maniobra con las pensiones ajenas al régimen general, vamos a una ruina inminente, que o bien requiere una intervención de Europa más o menos encubierta, o no hay de dónde sacar dinero con un gobierno que a pesar de crecer a un 2% no ha hecho sino aumentar el gasto inútil, la grasa del Estado, con más ministerios, direcciones generales y puestos de libre designación, que en toda la historia reciente de España. Crecemos pero aumentamos la deuda pública por encima del PIB anual, y vamos a pedir que nos den dinero los países del Norte de Europa para repartir la ruina. Nones, así que prepárese optimista “yupista” a que le expriman como un limón. Siga feliz en el balcón, porque va a ser la única diversión que le van a dejar tras engullir con disfrute el racionamiento que le corresponda, si es que llega.

Ya, pero aplaude porque a pesar de todo, está convencido del éxito del sistema sanitario con atención a todo aquél que lo necesitaba y con unos resultados excelentes, que nos han conducido a un número de víctimas mortales muy bajo. Pues bien, la gente se ha quedado en casa hasta reventar y ha tenido que ir el 112 a buscarlos en situación límite; las personas, no olvidemos personas, de las residencias de mayores, no han llegado en prácticamente ningún caso a los hospitales; los recursos de las UCI han estado saturados con respiradores insuficientes, de forma que cuando se colocaba un respirador a una persona, si en un breve espacio de tiempo, no respondía, se le retiraba y se pueden imaginar con qué consecuencias ¿Por maldad, por capricho, por mala praxis? Pues no, porque había cola en las mismas circunstancias y con las mismas necesidades. Duro, terrible, pues sí, pero fíjese a los que lo tienen que decidir y aplicar la medida. Sufrimiento indescriptible, pesar imborrable que acompañará el resto de tus días. Últimas miradas que nunca podrán olvidar. Rabia, impotencia, injusticia. A mayores, sin las imprescindibles medidas de protección con un añadido riesgo de contagio. Nada que aplaudir, silencio de respeto, y si hay algún acompañamiento, protesta.

Los resultados finales son demoledores, a pesar de toda la propaganda mediática y la engolada autocomplacencia gubernamental: récord de infectados cuya cifra es imprevisible; máximo de sanitarios contagiados, cerca de 30.000 a día de hoy, segundo país de Europa, codo a codo con Bélgica en número de fallecimientos ¿Han visto hasta la saciedad las imágenes de féretros y depósitos en EEUU, y sin embargo ninguna de España? Claro, pero es que lo de EEUU ha sido una catástrofe, nada que ver con nosotros. Pues bien, en España la tasa de fallecimientos es de 750 por millón de habitantes, y en EEUU de 112 por millón ¿Sorprendido? Pues tal cual, y eso teniendo en cuenta que estamos basándonos en cifras oficiales, cuando se estima que probablemente la cifra real sea el doble. Por cierto, los muertos se registran en el Registro Civil y el procedimiento incluye un certificado médico en el que figura el lugar de la defunción y la causa de muerte. Y en los registros civiles se pueden contabilizar los fallecidos procedan de donde procedan, datos que diariamente se pueden conseguir también por la suma de registros en servicios funerarios. Cuando no se quiere conocer la verdad, mejor dicho que se conozca públicamente, no hay nada más fácil que distorsionar y cambiar la metodología, complicar y retorcer los mecanismos para la obtención de datos y hacer un jeroglífico de algo sencillo y directo.

Nada puede extrañar cuando se dan clases de propaganda burda, asegurando que la sanidad pública la instauró el PSOE en el año 1986. Por supuesto, todos sabemos que la red de los grandes hospitales españoles es de esa época, la Paz, el Gregorio Marañón, Valle de Hebrón, Cruces, la Fe, los Clínicos Universitarios y un largo etcétera. Por eso algunos tenían un nombre tan de aquellos tiempos como Francisco Franco, Onésimo Redondo o Girón. También son de esa época las ciudades asistenciales, que incluían un Hospital Provincial de Beneficencia, el Asilo para personas mayores y las Casas Cuna, o con un nombre menos complaciente Hospicios. También son posteriores a la referida fecha todos los Hospitales Psiquiátricos, que utilizaban una denominación más ruda en la semántica, los Manicomios. Todos sabemos que fue Ernest Lluch el que fundó la Seguridad Social, el famoso seguro obligatorio de enfermedad, que se instauró en el año 1943. También el seguro de desempleo y el régimen de pensiones, algo posteriores. Cuando se es capaz de mentir de esa forma, de manipular hechos históricos tan recientes, o es que algo va muy mal o es que se sabe de antemano que la población española ha llegado a unos niveles de sumisión y de ignorancia que la hace completamente permeable a cualquier bulo, o quizás las dos cosas. Ya sabéis neutroleros y malditos donde podéis encontrar trabajo de verdad.

Claro que cualquier cosa es posible con un Gobierno que concita el apoyo de nueve de cada diez españoles para que todos los demás se agrupen bajo el paraguas de sus milagros, y que a mayor abundamiento trabaja desde que se hace de noche hasta que finaliza el día. Un nuevo horario de jornada reducida. Si alguien no se lo cree, que silbe. Y dejen de “desescalar” de tropezón en tropezón tras alcanzar la cima de la ineptitud, término que no existe en el diccionario español, y empiecen a programar la progresiva recuperación de la normalidad.

Yupi y su mundo nunca existieron, los aplausos no tienen destinatario, el silencio es respeto, la protesta un derecho y los balcones para airearse.