Pablo Iglesias
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Las derivas totalitarias y colectivistas del gobierno de Pedro Sánchez y de Pablo Iglesias van creciendo a medida que se alarga el confinamiento de los españoles. Ambos sátrapas, con la excusa del COVID-19, han conseguido la paralización de la justicia, la mordaza a la prensa y a la oposición, cerrando literalmente el Congreso de los Diputados, el control de los movimientos de los ciudadanos por medio de sus terminales móviles, la expropiación de materias primas de las fábricas de gel alcohólico y ahora, el proyecto de confinar a los presuntamente contaminados por coronavirus en campos de concentración y la confiscación de los ahorros de los españoles. El avance del comunismo no ha hecho más que empezar.

Pablo Iglesias y el silencio cómplice de Sánchez han desatado el caos este fin de semana en las redes sociales. Durante una rueda de prensa de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, Pablo Iglesias publicó en su cuenta de Twitter el artículo 128 de la Constitución Española: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.

Según los intérpretes oficiales de las intenciones de Iglesias, este sujeto citó el artículo 128 de la Constitución para justificar el cierre, por parte del gobierno, de la economía. Tal afirmación ha causado el revuelo de los españoles indefensos en sus viviendas, que ven como el “Dúo del coronavirus” (Sánchez e Iglesias) puede barrer sus ahorros, confiscándolos, aplicando un artículo de la constitución sacado de contexto.

Mario Moreno “Cantinflas”, el genial cómico mejicano, dijo una vez: “Cinco años estudiando leyes, para ver políticos sin estudios haciendo leyes”. Pues bien, ni Pedro ni Pablo han estudiado leyes, pero hacen defectuosas leyes y opinan sobre la Constitución. De hecho, Pablo dicen que era profesor de universidad sin haber hecho oposición alguna y colocado a dedo como sustituto de sustituto en la Facultad de Ciencias Políticas. Pedro ha estudiado tan poco, que tiene como merito haber ganado a pulso el sobrenombre de “Doctor Cum Fraude”. Pues, aun así, estos personajes de opereta interpretan la Ley de leyes española dentro de su falta de formación. 

Desde esta tribuna, hemos de responder a Iglesias sobre el artículo 128 de la Constitución: Sr. Vicepresidente Segundo, el interés general está subordinado a la economía de mercado, no al comunismo ni a la colectivización.

Irresponsabilidad de un individuo acostumbrado a hacer política detrás de una pancarta y que todavía no ha asimilado que es autoridad y parte de la casta política millonaria, se ha llevado este mes a casa un sueldo, junto a su actual compañera ministra marsupial, la bonita cantidad de 17.115 euros, mientras los españoles no pueden trabajar y ven como sus exiguos ahorros se disuelven en la crisis y desaparecen de sus cuentas mientras sufren el confinamiento comunista impuesto por estos individuos.

Iglesias y su oficial compañera, que no oficiosa, se han llevado este mes a casa de sueldos una brutal cantidad cobrada del dinero de los autónomos que no pueden trabajar y se les cobra la cuota de la seguridad social y el día 20 de abril deben de ingresar en las arcas del Estado el IVA de las facturas no cobradas. 

Iglesias no sabe que el artículo 128 de la Constitución, está subordinado al art. 38 de la Carta Magna, que se encuentra dentro de lo que se llama la “constitución económica” y del Título I de los “derechos y deberes fundamentales”, ocupando mayor rango dentro de la Constitución que el art. 128 que se encuentra en el Titulo VII de la Economía y Hacienda.  Dispone el Artículo 38 de la Constitución Española: “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación”.

Iglesias ignora que, a su vez, el art. 10 de la constitución condiciona el contenido del artículo 128, al que queda subordinado. Este articulo 10 dispone: “La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.”

Pero a pesar de estas explicaciones entendibles por un versado en derecho, el hashtag “corralito” no tardó en convertirse en “Trending Topic” y fueron muchos los usuarios que acusaron al Gobierno de estar planeando llevar a cabo esta acción y la expropiación de los ahorros para un banco público.

La irresponsabilidad de un personaje que premedita todo lo que dice, como Iglesias, ha llevado a los españoles a tener la tentación, de momento, de sacar todo su dinero de los bancos para evitar que se produzca una situación como la que vivió Grecia en 2015. 

Grecia. Inicio del corralito en junio de 2015, lo que supuso limitar a 60 euros diarios el dinero que cada ciudadano podía retirar del banco, a la vez que se prohibieron las transferencias bancarias al extranjero. Esta medida generó tales colas en los cajeros que a las pocas semanas fue sustituida por un límite semanal de 420 euros, que al menos permitía sacarlo todo de una vez. En estos años, los controles se han ido relajando gradualmente a medida que la economía griega se estabilizaba.

A partir de octubre de 2018 los ciudadanos particulares ya no tenían restricciones a la hora de sacar dinero, pero solo podían transferir un máximo de 4.000 euros cada dos meses fuera de sus cuentas. Las empresas, por su parte, necesitaban autorización del banco central para cualquier operación superior a 100.000 euros. 

La demagogia de Iglesias nos puede llevar, también a una situación como la de Argentina, con su ‘corralito’ de hace 15 años. La pesadilla económica del 3 de diciembre de 2001, comenzó cuando Argentina se enfrentó a un ‘corralito’ decretado por el presidente izquierdista Fernando de la Rúa.  Este individuo no era consciente que con su actuación acuñó un término que ahora causa pavor a los españoles y que tiene fama mundial: El ‘corralito’. 

A cualquier economista con tan solo escucharlo le puede provocar escalofríos, a “Cum Fraude”, presunto economista, no le causa escalofrió alguno.

El vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, “subordinando la riqueza del país en la crisis del coronavirus al interés general”, no ha hecho más que sacar a relucir su ideología comunista de república bananera: “¡Exprópiese!”