implantar el comunismo
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En su libro 1984, George Orwell afirma que para controlar a un pueblo hay que conocer su miedo, y es evidente que el primer miedo es estar en peligro mortal; una vez el ser humano se hace esclavo de su miedo, es fácil hacerlo creer que papá estado estará ahí para ayudarlo. La mediatización del comportamiento de las personas fue predicha ya hace más de 50 años y hoy día la estamos viviendo. Cuando la desinformación se apodera del ambiente y el miedo reina en un país, paralizando a sus ciudadanos, el gobierno tiene vía libre para ejercer su poder sin ningún tipo de control ni límite. Y esto es lo que nos está sucediendo hoy a los españoles. El gobierno de Pedro Sánchez sabe perfectamente lo que hace. Nos está manejando a su antojo, sin tapujos, para acabar controlando por completo nuestra sociedad. Porque, ¿qué es el miedo, sino ignorancia?

Está claro que el confinamiento no ha dado resultado en España, y ha sucedido lo mismo con Italia o Francia, que son los países que, junto al nuestro, han llevado a cabo unas medidas muy estrictas. Pues bien, estamos ante un virus altamente contagioso que, por mucho aislamiento que hagamos y por muy estrictos que seamos a la hora de efectuarlo, continuará al acecho, infectando a miles de personas en un tiempo sumamente vertiginoso. Según el profesor de Harvard Marc Lipsich, esto sucede porque el virus al que nos enfrentamos, de forma inevitable, va a recalar en nosotros con una probabilidad de setenta sobre cien. Es decir, la gran mayoría de la sociedad española, y mundial, va a pasar el coronavirus a pesar de cumplir el confinamiento a raja tabla. Así pues, la cualidad que diferencia a cualquier otro microbio de este virus es su elevada tasa de contagio. Más allá de eso, el riesgo de muerte es compartido por otras enfermedades como la gripe común o un simple resfriado. De hecho, las cifras oficiales avalan que el coronavirus tiene una tasa de mortandad muy leve. ¿Dónde radica el problema, entonces? En la velocidad del efecto viral en aquellos cuerpos en los que el virus es letal. Pues bien, si cada persona que muere por coronavirus lo hace pocos días después de haberlo contraído, esto significa el colapso de los sistemas sanitarios. Y he aquí el gran problema que afrontamos: no tanto el peligro mortal que trae consigo este nuevo virus, sino la velocidad con que aniquila los sistemas inmunológicos débiles. Por esa razón, cabe entender que los gobiernos tomen medidas de confinamiento.

Ahora bien, quiero recalcar que no estoy haciendo un llamamiento a saltarnos la cuarentena. Mi intención al redactar estas líneas es hacer ver a mis compatriotas que no hemos de tener el miedo que se nos transmite en los medios de comunicación y a través del gobierno. Pues bien, este miedo, como afirmé anteriormente sirviéndome de una frase del ilustre pensador George Orwell, sólo perjudicaría nuestra situación socioeconómica, pues favorecería la intromisión del espectro comunista en el sistema nacional de forma discreta y dinámica. Por ello, hemos de evitar a toda costa depender del Estado, porque una vez entremos en ese círculo vicioso será realmente difícil, por no decir imposible, salir de él. ¿Por qué razón piensan ustedes que el gobierno ha echado para atrás tres tandas de test del coronavirus? ¿Por qué creen que se está prohibiendo bajo amenaza legal la utilización de test privados? La respuesta es evidente: Pedro Sánchez y sus secuaces quieren que sigamos en nuestros hogares encerrados, pues de este modo la economía se hundirá de forma estrepitosa y no nos quedará más remedio que depender de papá estado y las paguitas que éste nos conceda de forma mensual, al menos por un tiempo. Una vez dependamos todos, o la gran mayoría, de estas paguitas, el gobierno será el dueño de nuestra libertad y, por ende, procederá a malversarla transformando nuestro apreciado estado de derecho en una dictadura como la de Venezuela. Así ha sucedido en nuestros países hermanados y así sucederá con nosotros como no paremos esto.

También cabe destacar el cierre generalizado de iglesias católicas por mandato gubernamental. Asimismo, llama la atención el impedimento de celebrar la Santa Misa en los distintos templos de España mientras, de forma paralela, se permite a los musulmanes llevar a cabo extravagantes llamadas a la oración en nuestras calles, concurriéndolas y aumentando, así, ese riesgo de contagio que luego utilizan como argumento para cerrar las iglesias. Una hipocresía que cae por su propio peso y que está provocando en muchos fieles un colosal espíritu de indignación. ¡Que no nos extrañe! Pues, como bien he afirmado antes, este gobierno persigue la transformación de nuestro estado al comunismo y, como todos sabemos, esta ideología cuanto menos totalitaria y monstruosa se opone íntegramente a la religión cristiana y más concretamente a la Iglesia Católica, mostrando en los países en los que ha sido aplicada una férrea persecución a sus feligreses.

El Gobierno de España está llevando a cabo, a su vez, un descarado control de la información, cometiendo numerosos agravios contra la privacidad y la libertad de expresión de sus ciudadanos. Los grupos de mensajería online, las redes sociales en su totalidad, los canales audiovisuales de transmisión de información, la radio, la prensa, la televisión… todos los medios de comunicación a nivel nacional están siendo sometidos a la censura por parte del Estado. No se nos permite criticar la gestión del gobierno, ni disentir acerca de las medidas que éste toma para solventar la crisis que sufrimos. Tampoco se dice la verdad acerca de los datos en los diferentes medios de información, pues todos están comprados con millones de euros para que hablen bien de estos impresentables.

No hemos de tener miedo al disentimiento. Si todo el mundo pensase igual en una sociedad, significaría que nadie estaría pensando realmente. Entonces, cuando se afirma que el coronavirus no es tan exagerado como nos lo pintan los medios y políticos; cuando se pide que volvamos a la normalidad, sólo que tomando medidas de precaución higiénica; cuando se trabaja por descubrir la verdadera razón por la que el gobierno está metiéndonos a todos en casa y paralizando la economía… ahí es cuando se establece el más importante matiz del que una sociedad puede gozar: el pensamiento. ¡Demostremos que no somos máquinas y que no es tan fácil controlarnos! No debemos sucumbir ante las innumerables falacias que nos cuentan por televisión o en las manipuladas “ruedas de prensa” del gobierno; salgamos de nuestro cascarón, descubramos la verdad, amemos el bien y la justicia. Cuando hagamos todo esto, podremos afirmar con rotunda alegría que somos seres pensantes y que nadie nos puede quitar lo más valioso que tenemos como seres humanos: la libertad.

*Un artículo de Enrique López

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1 Comentario

  1. El coletavirus, el virus más contagioso y asqueroso que tenemos en España,yo en este gobierno no hay personas,está formado por ratas y asquerosas cucarachas,y a las ratas y cucarachas no se las mima,se las aplasta,viva España,fuera cucarachas,ratas y alimañas asquerosas.

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