Pablo Iglesias e Irene Montero
ÚNETE A LA QUERELLA CONTRA PEDRO SÁNCHEZ Y TODO SU GOBIERNO

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El día 28 de marzo de 2020, el Ministerio de Sanidad promulgaba una Orden Ministerial, SND/297/2020 de 27 de marzo, por medio del cual Segundo. DataCOVID-19: estudio de la movilidad aplicada a la crisis sanitaria. En ella implantaba las mismas medidas que cualquier gobierno comunista podría aplicar a sus ciudadanos: El control de sus movimientos y su privacidad por medio de sus terminales móviles.

En esa Orden ministerial, se conculcaban los derechos y libertades de los ciudadanos incumpliendo la legislación actual acerca de la promulgación de normas administrativas y decretos-ley.

El artículo 86 de la Constitución permite al Gobierno dictar reales decretos-leyes «en caso de extraordinaria y urgente necesidad», siempre que no afecten al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el Título I de la Constitución, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general.

Esta orden ministerial no responde a los principios de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia, y eficiencia, tal y como exige la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

El Ministro de Sanidad encomienda en esa orden ministerial, a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, siguiendo el modelo emprendido por el Instituto Nacional de Estadística en su estudio de movilidad y a través del cruce de datos de los operadores móviles, de manera agregada y anonimizada, el análisis de la movilidad de las personas en los días previos y durante el confinamiento.

En la ejecución de este estudio, se velará por el cumplimiento de lo establecido en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE; la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos de 25 de febrero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, procede encomendar a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial el desarrollo y operación de las referidas medidas.

La aplicación permitirá la geolocalización del usuario a los solos efectos de verificar que se encuentra en la comunidad autónoma en que declara estar. La aplicación puede incluir dentro de sus contenidos enlaces con portales gestionados por terceros con el objeto de facilitar el acceso a información y servicios disponibles a través de Internet.

La aplicación no constituirá, en ningún caso, un servicio de diagnóstico médico, de atención de urgencias o de prescripción de tratamientos farmacológicos. La utilización de la aplicación no sustituirá en ningún caso la consulta con un profesional médico debidamente cualificado

La Orden ministerial encomienda a la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, siguiendo el modelo emprendido por el Instituto Nacional de Estadística en su estudio de movilidad y a través del cruce de datos de los operadores móviles, de manera agregada y anonimizada, el análisis de la movilidad de las personas en los días previos y durante el confinamiento. En resumen, se constituye por Orden Ministerial, el Gran Hermano.

Es fama de los españoles, su indisciplina. Tenemos una indisciplina generalizada y ancestral de no aceptar la autoridad. No aceptamos el éxito del prójimo ni reconocemos la excelencia de nuestros competidores. Al ser la indisciplina generadora de resistencia, llega convertirse en desobediencia organizada y en el caso de movilizaciones colectivas, esa reacción se convierte en heroísmo. Indisciplina y la resistencia, de ahí viene nuestro heroísmo colectivo y nuestra tenacidad única ante los asedios de nuestras fortalezas y ciudades durante las invasiones de nuestros enemigos. La indisciplina es la base de nuestra existencia como pueblo fiero e irreductible.

En la memoria de nuestros mayores, aun esta latente ese concepto de disciplina española que se les inculcó como necesaria y que ellos aceptaron como esencial para sobrevivir durante una guerra y durante una posterior posguerra, donde las potencias occidentales y orientales, sometieron a España a un boicot económico sólo roto por nuestros hermanos de Hispanoamérica.

Si la fama de este pueblo es la indisciplina, su seña de identidad como nación es su amor por la libertad. La más alta expresión de la libertad de los españoles, ha sido la de entregarse con confianza en manos de la Providencia en lo que se refiere a su futuro, abandonando toda curiosidad de esconderse detrás de la voluntad de los hombres.

Cuando este pueblo ha buscado la protección de lo humano, dejando a un lado la protección de lo Divino, se ha encontrado bajo el dominio de los poderes ocultos, los cuales están en contradicción con la libertad, con el honor y con el respeto que los españoles se han de tener a sí mismos y sobre todo con el temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

Santo Tomás concibe el libre arbitrio como “la voluntad misma en el ejercicio de la elección de los medios para conseguir su fin”, y en estos días de zozobra en la historia de este pueblo milenario, ha llegado el momento en que España decida si quiere seguir los designios de la Providencia o los tenebrosos designios de los hombres que representan el Mal.

Santo Tomas de Aquino, nos decía que “todo el que tiene libre albedrío hace lo que quiere. Pero el hombre no hace lo que quiere, pues se dice en Rom 7,19: No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Por lo tanto, el hombre no tiene libre albedrío”.

A día de hoy, es un interrogante saber si el pueblo español esta alienado por la propaganda comunista que ha perforado sus entrañas haciendo parte de su ideología como propia o si será capaz de elegir deliberadamente lo mejor posible: la senda de la libertad.

(Libertas est capacitas ad eligendum deliberate optima possibilia).

Durante la crisis del coronavirus, el pueblo español, esta resistiendo confinado en sus casas (salvo algún ejemplo anecdótico) con la creencia colectiva de que la inmovilización de la población es el único modo de defensa y protección de sus hijos, de sus familias, de sus pueblos, de sus regiones, en suma, de su patria España.

Esta movilización colectiva que ha generado con el convencimiento de que la decisión de las autoridades de aislar a las poblaciones era acertada, nos está llevando a renunciar a nuestros derechos y libertades a cambio del bienestar.

El pueblo español, como pueblo mediterráneo, adora su domus y su bienestar, conseguido tras la Victoria contra el comunismo hace ya 75 años, pero ha llegado el momento de decidir, si la perdida de la libertad es moneda de cambio suficiente a cambio del confort.

Las tentaciones liberticidas de los miembros comunistas del gobierno de Pedro Sánchez y la paralización por pasmo de ese fantasmón inerte que tenemos por presidente del gobierno, no van a llevar a decidir si queremos libertad y derechos individuales o bienestar.

La ecuación es bien sencilla: Si queremos bienestar a cambio de nuestra libertad, este bienestar será por poco tiempo. Para Pablo Iglesias, el confinamiento de los españoles buscando su bienestar, equivale a la única y última oportunidad que se le va a presentar de “asaltar el cielo“, y no la va a desperdiciar. El bolchevique Iglesias ansía el poder de implantar una dictadura en España que sirva de puente para que desembarque el comunismo caribeño en Europa y sólo desde España, podrá implantar esa ideología liberticida en las naciones de occidente, golpeadas por una crisis económica brutal y con unas poblaciones descontentas con sus gobernantes.

Actualmente y en estas circunstancias extraordinarias, la tentación liberticida es enorme para los gobernantes de las naciones. Nunca en la Historia han tenido más poder en sus manos, con las poblaciones confinadas en sus casas y a las ordenes de unos Decretos-Ley que se dictan en pro de la salud y la vida de los ciudadanos. Sabedor de ello, el comunista Pablo Iglesias, al dictado de sus jefes ideológicos de ultramar, ya ha hecho las primeras pruebas de colectivización de la propiedad privada, de ideologización de las masas y las ha lanzado a la calle para hacer proclamas de ideología de género, de animalismo y de multiculturalismo.

Su partido se ha manifestado públicamente, por medio de una de sus “portavozas”, que los ahorros de los españoles han de ser expropiados para la creación de un Banco Público, es decir, que el dinero de los españoles de ponga en manos del estado totalitario comunista. Para refrendarlo, el leninista Pablo Iglesias ya ha sacado de la manga un tergiversado precepto constitucional para comunicar al pueblo confinado en sus casas que “según la Constitución, la riqueza del país está subordinada al interés general”.

Este demagogo prometió lealtad a la Constitución y al jefe del Estado y posteriormente, con la anuencia cobarde de Pedro Sánchez, promovía una cacerolada contra el rey.

Este comunista obligaba al ejecutivo a aprobar la ley de ideología de género del “sí es sí”, para que su elegida pudiera tener algo que hacer en la vida, ley que nunca se ha llegado a publicar en el BOE, con el único objetivo de servir como banderín de enganche en las manifestaciones del 8-M para mostrar el musculo de su partido, a base de poner a las masas en la calle.

Este tiranuelo de republica bananera, ha lanzado a sus camaradas a una manifestación feminista infecta, pese a tener información confidencial y fidedigna adquirida en el consejo de ministros, de que las aglomeraciones serían el mejor medio por el cual el coronavirus se podría extender a toda la población. Puso la ideología comunista, por delante de la salud de su ministra marsupial y de su familia. Prefirió contaminar a sus camaradas en la manifestación, que suspender esas aglomeraciones de masas ansiosas de poder beber de la ideología de la muerte, aun en riesgo de su vida.

Por la decisión colegiada de un consejo de ministros incompetente, los manifestantes volvieron a sus hogares contagiando a España de coronavirus y de comunismo, virus este, mucho más mortal que el COVID-19.

Este farsante, ha despreciado sus propios decretos de confinamiento y cuarentena, haciéndonos ver a los españoles que las leyes no son para él y que se encuentra por encima de la Ley que impone al resto de los españoles. Mientras convive con una contaminada, se salta la obligatoria cuarentena, acude a consejos de ministros y a ruedas de prensa, extendiendo la enfermedad, sin que sobre él recaiga advertencia o sanción alguna.  Acude a comparecencias en las Cortes, mientras estas, tienen al servicio de limpieza desinfectando el atril del Congreso de los Diputados para que no contaminen los habitantes de la Moncloa, a los representantes del pueblo español.

Este fantoche disfrazado de pobre, es capaz de decir esto y más, pero lo peor, es que es capaz de hacer esto y más.

Con sólo 35 diputados el partido comunista Podemos esta gobernando España, dominando los consejos de ministros donde participan sus ministros e impone su ideología en cada Real Decreto-Ley que dicta el gobierno. Los comunistas implantan su dictadura solamente en momentos de crisis nacionales y España está en crisis. Esta crisis no se ha iniciado con este virus mortal. España ya estaba en crisis económica y social que no ha hecho más que acrecentarse desde la llegada de esta peste.

Se ha colado Pablo iglesias dentro del CNI, con una modificación del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19 y entre su extenso articulado, figuraba una modificación legal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) 11/2002, con la que el Gobierno habilita la posibilidad de que  Pablo Iglesias pueda formar parte del organismo que supervisa y regula los trabajos de la inteligencia española, lo cual es inconstitucional. Es un hecho sin precedentes que se utilice un Decreto Ley de Medidas Urgentes para hacer frente a una crisis sanitaria como tapadera para arreglar las diferencias del PSOE con la coalición con Unidas Podemos.

Nos han impuesto por decreto-ley, que los empresarios y autónomos tengan que seguir pagando impuestos sobre facturas que no han cobrado y cuotas de la Seguridad Social mientras sus empresas se encuentran cerradas por orden del Gobierno, sin una explicación clara de necesidad sanitaria, impidiendo a los trabajadores poder cumplir con sus contratos de trabajo.

A su vez, la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, que pertenece a Podemos, ha presentado en forma de decreto-ley, una de las principales medidas populistas “generadas” por los comunistas en el Consejo de Ministros extraordinario y que no es otra que la de prohibir los despidos.

El Real Decreto-ley 9/2020, de 27 de marzo, por el que se adoptan medidas complementarias, en el ámbito laboral, para paliar los efectos derivados del COVID-19, articula una serie de medidas “estrella” impuestas por Pablo Iglesias a Nadia Calviño, y dispone en su artículo 2, que titula “Medidas extraordinarias para la protección del empleo”:

“La fuerza mayor y las causas económicas, técnicas, organizativas y de producción en las que se amparan las medidas de suspensión de contratos y reducción de jornada previstas en los artículos 22 y 23 del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, no se podrán entender como justificativas de la extinción del contrato de trabajo ni del despido”.

La aplicación de este artículo impedirá a los empresarios despedir “por causas de fuerza mayor, técnicas, económicas, organizativas y de producción”, es decir no podrán despedir por causas objetivas durante la duración del estado de alerta nacional. La medida no afecta a los despidos objetivos que se hayan producido anteriormente. No se hace mención alguna sobre los despidos improcedentes o los disciplinarios de trabajadores.

Pero como lo que dice el gobierno en sus ruedas de prensa, no es del todo cierto, leyendo el texto del Real decreto nos damos cuenta que el gobierno no ha dicho la verdad, y el tan cacareado decreto de no poder despedir, se convierte en “si se puede despedir”, pero más caro.

Ante esta situación creada por los Reales Decretos-ley que va dictando el gobierno, a los empresarios únicamente le quedan como alternativas acudir al ERTE con las dificultades de poder mantener la misma plantilla después de la reanudación de la actividad, presentar el preconcurso de acreedores previsto en el artículo 5 bis de la Ley Concursal o simplemente solicitar al juzgado mercantil la apertura del expediente concursal, ante el encarecimiento de los despidos y la dificultad de reducir plantilla para que sobreviva la empresa durante la paralización obligada de la producción durante el estado de alarma.

El daño que se puede causar a la economía española con la masiva destrucción de las empresas que nunca volverían a ponerse en funcionamiento después de la crisis, será tal, que, tras el estado de alarma a causa del coronavirus, el desastre en el tejido productivo nacional sería tal, que los podríamos equiparar al escenario que se produciría en un periodo de posguerra.

Miles de empresas cerradas, millones de trabajadores sin empleo y en situación desesperada, masas carentes de productos y servicios de primera necesidad, será un perfecto caldo de cultivo para los experimentos leninistas de Pablo Iglesias. Todos los paquetes de medidas que se dictan por el gobierno, con las sorpresas que cuelan en cada Decreto-ley parece que están destinadas a acrecentar el poder y los postulados del partido Podemos y de su líder, ante un PSOE sin ideas, paralizado y desbordado por la crisis, cuyos ministros han demostrado ser incapaces, ante su falta de formación y bisoñez de prestar el servicio que los españoles necesitan en este periodo de alarma nacional

Pablo Iglesias tiene a sus pies a un Pedro Sánchez sonado como un boxeador que da tumbos por el ring haciendo movimientos reflejos, pero inconsciente de sus actos. El gobierno de socialistas y comunistas ha promulgado unos Reales Decretos-ley, cuyo contenido es diferente a lo que previamente anuncian en los actos de propaganda de partido, que celebran en la Moncloa, sede de la presidencia del gobierno de la nación.

Los españoles diariamente, esperan atónitos a conocer las nuevas medidas que cada día nos obsequia el gobierno, que ni son nuevas ni son medidas, sino ocurrencias que sirven para corregir medidas antiguas que han sido rechazadas en pleno por la opinión publica que se revela a los postulados de este gobierno pastoreado por el líder comunista.

El vicepresidente bolchevique, necesita que los españoles estén encerrados en sus casas para poder instalar por vía urgente la expropiación masiva de empresas estratégicas y arrebatarles sus ahorros. La excusa de este encierro es su bienestar.

El dirigente comunista, necesita que las empresas desaparezcan y que se termine la empresa privada en España, para que los ciudadanos dependan del Estado, de las subvenciones y de las cartillas de racionamiento.

El totalitario Iglesias necesita que los bancos desaparezcan, que desaparezca el dinero, que desaparezca el crédito y la iniciativa privada, para poder implantar un Banco Público que controle la inversión publica y privada, controlando qué se compra, cuándo y dónde.

Los comunistas necesitan que desaparezca el transporte privado, necesitan impedir que la gente se desplace sin tener que pedir permiso al estado totalitario controlando cuándo el ciudadano sale de casa, dónde puede viajar y a qué hora.

La propaganda comunista necesita tener a los medios de comunicación a sus pies y subvencionados, justo antes de nacionalizarlos e imponer la dictadura del miedo y la censura. Gracias a la derecha cómplice, Rajoy entregó el control de las cadenas de televisión, en abierto, a un duopolio del cual uno de los componentes de ese duopolio, es extranjero y ambas cadenas, están manejados por el progresismo mediático que ocupa la dirección de los programas. El servilismo de estas cadenas de televisión privadas, ha quedado pagado por medio de una subvención de 15 millones de euros, acordada por el Real Decreto que ha firmado el felón Sánchez, mientras el gobierno cobra a los autónomos españoles la cuota de la Seguridad Social al tiempo que les impide trabajar y ejercer su oficio o profesión. Recordemos que estas empresas. Mediaset y Atremedia han generado unos beneficios en el ejercicio 2019 de 118 y 211 millones de euros, respectivamente.

El vicepresidente comunista va a poner al ejercito a patrullar las calles para impedir que los españoles, hartos de este encierro liberticida, salgamos a la calle a manifestarnos y pedir el fin de esta pesadilla totalitaria y la dimisión de un gobierno. El ministro del Interior ha prohibido que el pueblo español, sus fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad del estado confraternicen, mientras aplauden juntos, cada día a las 20 horas, a los heroicos médicos, enfermeros y celadores que todos los días nos demuestran su heroísmo, abnegación y amor a España y a los españoles. Necesitan que estén distanciados, por miedo a que los soldados, policías y guardias civiles incumplan las ordenes que este gobierno totalitario le pueda dar, para reprimir y someter a los ciudadanos que salgan a las calles en defensa de su libertad.

Los comunistas necesitan al coronavirus para poder imponer por real decreto-ley, todos los días, a cuentagotas y después a borbotones, el marxismo-leninismo en España. Es su oportunidad y no la van a desperdiciar.

La oposición no puede volver a ratificar en el Congreso de los Diputados los Reales Decretos-ley que estos liberticidas paren en cada Consejo de Ministros que domina Pablo Iglesias. En vez de ratificar esos decretos y prorrogar el encierro de los españoles, de prorrogar su perdida de derechos y libertades, de prorrogar el gobierno del comunismo en España, se ha de solicitar la dimisión del gobierno y el nombramiento de un gobierno de unidad nacional que nos saque de este laberinto en que nos ha metido Pedro Sánchez con la complicidad de una derecha cobarde y traidora, representada por el infame Rajoy que ha hecho de improvisado padrino político del actual presidente del gobierno.

Los comunistas de Podemos, en la situación en que se encuentra España y el pueblo español, tienen en sus manos el caldo de cultivo perfecto para destruir la Constitución y a la Monarquía y llegar al poder por medio de una revolución de españoles desesperados, sin esperanza, sin trabajo y hambrientos.

Si volvemos la cabeza a la historia pasada, el comunismo se implantó en Rusia en el año 1917 tras la Revolución bolchevique que comenzó durante la guerra mundial, mientras Rusia se encontraba en conflicto bélico contra las potencias de la Triple Entente. Lenin tomó el poder, utilizando como ariete a las masas hambrientas por el conflicto, sumidas en una crisis social causada por un gobierno inútil, una monarquía desprestigiada encabezando un estado en descomposición y con la inestimable ayuda de la financiación del partido comunista con el dinero enviado desde el exterior por el Imperio Alemán y el Kaiser Guillermo.

¿Se parece en algo a la situación actual de España?

La crisis del coronavirus, esta trayendo una crisis económica y social sin precedentes, con cierres de empresas y despidos masivos de trabajadores. La post crisis se aventura mucho peor aún. En el consejo de ministros se encuentra un gobierno inútil, inepto y desprestigiado, con un bolchevique de vicepresidente, que intenta presidir un estado fallido y en descomposición llamado Estado de las Autonomías.

Desde el gobierno se esta desprestigiando a la monarquía y la monarquía a sí misma, sacándose a la luz, en plena crisis económica, los líos de faldas, corrupción, comisiones y fortunas hurtadas a los españoles y depositadas en paraíso fiscales, fruto de las comisiones millonarias del rey campechano, de las cuales son herederos el rey Felipe VI y sus hermanas.

Una monarquía con miembros de la familia real en la cárcel, cumpliendo condena por corrupción y donde la propia consorte del rey tiene filias social comunistas y vinculaciones familiares republicanas.

Todo esto nos lleva otra vez a mirar al pueblo español y estar pendientes de la decisión que habrá de tomar en muy poco tiempo: Bienestar o Libertad.

Si elige bienestar, sólo ha de esperar encerrado en sus casas a que llegue la perdida de su libertad en manos de un estado totalitario.

Si elige la libertad, hemos de derrocar a este gobierno traidor y juzgar a sus miembros por sus crímenes contra España y los españoles, al ser responsables de las proporciones que ha tomado esta epidemia a causa de su inacción dolosa y a sabiendas.

Si hemos vuelto la cabeza a mirar al pueblo español, también hemos de volver al inicio de este escrito, es decir a Santo Tomas.

El de Aquino nos recuerda en su magna obra “Suma Teológica”, concretamente en la cuestión 22, que “No existiría la vida del león si no existiera la muerte de animales; no existiría la paciencia de los mártires si no existiera la persecución de los tiranos”.

“… De los perfectos es obrar con perfección, como dice Platón. Pero el régimen perfecto de una ciudad o de un pueblo está en ser gobernada por un rey, porque el reino es el que mejor reproduce el régimen divino, en el que un Dios gobierna el mundo desde el principio. Luego la ley debió instituir un príncipe sobre el pueblo y no dejar esto a su albedrío, como aparece por Dt 17,14s: Cuando digas: Voy a poner sobre mi un rey como lo tienen todas las naciones…, lo pondrás.

Se dice en Mt 12,25: Todo reino en sí dividido será desolado, cosa que confirma la historia del pueblo israelita, en el que la división del reino fue causa de su destrucción. Pero la ley debe mirar a lo que toca a la salud pública; luego la ley debió prohibir la división en dos reinos, y menos debió introducirse esta división por autoridad divina con la intervención del profeta Ahías de Silo (1 Re 11,29-39).

Sin embargo, desde el principio (Dt 17,14ss), dispuso acerca del rey cómo habían de elegirlo, y que en esa elección atendiesen al juicio de Dios, y que no hicieran rey al originario de otra nación, porque tales reyes suelen tener poco afecto al pueblo sobre quien reinan y, por tanto, cuidar poco de su bienestar. También ordenó sobre los reyes ya constituidos: cómo debían conducirse, que no multiplicasen los carros y los caballos ni las mujeres; que no acumulasen riquezas, pues de la codicia de estas cosas se dejan arrastrar a la tiranía y abandonan la justicia. También ordenó cómo debían conducirse con Dios: que leyesen de continuo y meditasen su ley y viviesen siempre en el temor del Señor y en la obediencia a la ley divina.

Finalmente, estableció cómo habrían de conducirse con sus súbditos: que no los oprimiesen y que no se apartasen de la justicia…”

1 Comentario

  1. ¡Vaya rollo!
    Demasiado largo, en mi modesta opinión, AUNQUE ES VERDAD TODO LO QUE DICE.
    Pero la gente cada vez lee menos.
    Sería de agradecer que dijera lo mismo, pero con menos palabras, o en varias entregas…, sin que sea nada seguro que la gente la vaya a leer.
    HOY EN DÍA HAY EXCESO DE INFORMACIÓN, Y SE VA PICOTEANDO POR AQUÍ Y POR ALLÁ, PERO POCO MÁS…

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