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#AyudaEntreCompatriotas

Recuerdo una España en la que sólo se hablaba de fútbol, noticias de famosos y algunos programas de televisión de moda (generalmente, telebasura). Otros hablábamos de música, del último disco de, del reencuentro de, de cine, de películas olvidadas, de directores de culto o de libros. Y teníamos el placer de buscarlos por las calles o por el, aún pequeño en España, Internet.

Eso, junto con nuestros problemas y planes del día a día, cubrían el 90 o 95% de las conversaciones.

Recuerdo una España donde se contaban chistes y donde apenas se hablaba de política (ni en las cenas de Nochebuena: cuya tertulia política se limitaba a “la subida de la luz” o a “los malditos impuestos”). En los bares, los anuncios televisivos de políticos durante las campañas de elecciones eran abucheados y aquello no interesaba nada (“todos son unos ladrones” decían) y luego votaban a un partido que decidían, como quien dice, el día antes.

Recuerdo una España donde los niños de 12 y 13 años no tenían ni idea de política.

No sabían qué demonios era izquierda y derecha, ni si el PSOE era de derechas o de izquierdas, el PP igual, o de qué partido era el presidente actual del gobierno.

Hablaban de deportistas, de chicas y chicos, del “insti” y de videojuegos.

¿Dónde quedó esa España?

Llevo tiempo buscando la respuesta.

Ahora ves que la mayoría de gente habla de política en todas partes: por la calle, en la panadería, en la parada de autobús, en los grupos de WhatsApp… en las redes sociales se comparten más noticias de política que de nuestra vida diaria… ¿dónde quedó esa España en la que la política apenas tenía interés?

Ahora ves a niños de 11 y 12 años que se saben los nombres de los ministros, como antes se sabían los nombres de la alineación del Real Madrid. Que te sueltan consignas políticas, que hablan de economía y de crisis, que conocen todo lo que sucede con el independentismo catalán, las últimas noticias de las leyes aprobadas, opinan abiertamente y en detalle sobre la ley integral de violencia de género, sobre quién es más de derechas o más de izquierdas y a quienes votarían ellos.

Niños de 11 y 12 años.

Lo sé porque trabajo con ellos.

No es su tema principal, pero sí diría que la política está en el sexto o séptimo lugar de sus conversaciones (los niños de antes asociábamos política = rollo = aburrido = no interesa = no se habla).

¿Qué ha pasado?

¿Por qué la mayoría de las noticias principales en los medios son de política? ¿por qué la política se ha convertido en una de las principales conversaciones de bar o en WhatsApp o redes? ¿por qué ya no se habla tanto de otros temas y cada vez más y más de política? ¿y cuándo ha pasado esto? ¿en qué momento ocurrió este cambio?

Con los “escándalos del PP” que tanto venía difundiendo PSOE e IU desde las legislaturas de Aznar (1996-2004): el Prestige, el “No a la guerra” y la foto de las Azores, la corrupción del PP, el 11M como arma arrojadiza, la difusión de bulos o de manipulación para asociar inconscientemente “votantes del PP” a “ancianos, monjas, gente del Opus, pijos, incultos, caspa y franquistas trasnochados” y las manifestaciones entre 2002 y 2004 que culminaron todo ello (todo el conjunto) con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno en marzo de 2004.

¿Y por qué o para qué ese goteo imparable e incansable para crear un movimiento sísmico en la forma de pensar y en los principales temas de conversación de los españoles (aparte de para sacar rédito político)?

Para su ley de Memoria Histórica.

Para volver a la España dividida en dos (los de izquierda y los de derecha) y, para llegar a ello, había que meter la política en vena a los españoles. A todos los españoles. Día y noche. En todos lados. Máxima difusión, con miles de detalles y muchas más noticias usando un lenguaje más sencillo.

Tras 2004 y 2005 (aproximadamente) se disparó en todos los medios de comunicación (empezando por los subvencionados) la publicación masiva de noticias políticas. La llegada de las redes sociales ayudaron a ello, gracias a la difusión por parte los activistas del partido (que antes eran mil y ahora son cien mil). Y la multiplicación de blogs y diarios digitales hicieron el resto.

Ya, por último llegaron los youtubers y sorprende ver que los vídeos más vistos en España son de música y de política (los videojuegos ya han caído al tercer lugar) y que los youtubers políticos tienen una audiencia casi tan grande como los grandes youtubers juveniles de España (ElRubius, Vegeta, Auronplay, Wismichu…).

Hoy día tiene menos seguidores un canal de YouTube que habla de deportes, juegos o cultura que de política. Si nos hubieran dicho esto hace años, no lo hubiéramos creído.

Entonces, ¿quién hizo que España cambiase sus temas de conversación, sus preocupaciones ajenas, su estilo de vida y de pensar sobre lo que acontecía en nuestros mundos?

Este señor.

trampa

Sí, y lo consiguió. No nos dimos cuenta.

Al final, todos hemos caído en su trampa.

España ya no es la que era, ni volverá a ser la misma.

Punto, set y partido.

TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRANOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

1 Comentario

  1. Efectivamente, este bastardo es el principal culpable de todo lo que está pasando en España. No tengo palabras para expresar lo que siente mi alma cada vez que lo veo en las redes, me da hasta ganas de vomitar. Espero que algún día termine pagándolo como se merece esta rata de cloaca inmunda.

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