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De aquellos polvos estos lodos. Porque todos sabíamos, todos, que el Gobierno de socialistas y podemitas se había empeñado nefastamente en que la manifestación del 8-M tenía que salir adelante por lo civil o por lo criminal, porque la causa de las feministas está por encima de todo. Y no.

Y tan equivocados estaban que apenas 24 horas después, el lunes 9 de marzo, empezaron las recomendaciones del ministerio de Sanidad a la población española, y el cierre de colegios y universidades en la Comunidad de Madrid. La carrera hacia frenar el coronavirus se desbocó solo unas horas después de que los feministas se lanzaran a la calle bien juntitos unos con otros.

Y la cosa iba a ser mucho más dantesca. Porque apenas días después la ministra de Igualdad, Irene Montero, cabeza visible de la manifestación, daba positivo por coronavirus. Hacía lo propio poco después la mujer del Presidente, Begoña Gómez, con escándalo incluido. Y a saber cuántas más del frontal de la marcha, del centro o de la parte de atrás. Quizás, medio Madrid infectado justo antes de que empezara la batalla del confinamiento contra el virus.

Recuerden la trola tremebunda de Irene Montero en televisión en aquella jornada nefasta:

“Nadie duda de que la gestión que se está haciendo es la adecuada”.

Este 17 de marzo de 2020 el periódico ABC publica una encuesta de GAD3 que ‘arruina’ al Gobierno Sánchez: el 80% de los españoles ven “irresponsable” aquella manifestación promovida directamente desde La Moncloa.

Un barómetro realizado entre 12 y 16 de marzo, en los días de inicio del confinamiento dichoso en el que nos encontramos luchando contra la expansión del coronavirus SARS-COV2 que nació en la ciudad china de Wuhan, arroja en un avance que el 10 por ciento de la población conoce ya algún contagiado cercano.

Un dato para la esperanza: esta encuesta determina también que la mayoría de los españoles está de acuerdo y en pleno alineamiento con las medidas tan restrictivas que se vienen tomando para luchar, en unidad y con fuerza, contra el virus que azota el mundo.

La insensatez del Gobierno trascendió

En muchas ocasiones, los españoles de a pie no se enteran de los tejemanejes de la política, pero no fue así en esta ocasión, porque los hechos arramplaron como una ola de varios metros al dique de contención del Presidente.

Fernando Simón, director general de Emergencias, que comparece todos los días desde hace semanas, incurrió en ‘el error’ de reconocer que la manifestación dichosa se hizo a sabiendas de que el problema era morrocotudo, apenas tres días después (11 de marzo):

El domingo en conversaciones informales con algunos compañeros de la Comunidad de Madrid estaban planteando que el número de casos estuvieran incrementándose más de lo esperado. Informaciones parciales que se fueron notificando a partir de las 14:00 o 15:00 de la tarde y que luego se concretaron el lunes por la mañana.

Pero hubo más; la Unión Europea, desde su Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades, en un informe emitido el 2 de marzo de 2020, avisó de que era recomendable anular las concentraciones masivas por el riesgo del coronavirus, algo que científicamente se ha demostrado con otras pandemias y epidemias. Cuando esos eventos eran cancelados, el número de contagios se reducía drásticamente. ¿Pero creen ustedes que Pedro Sánchez e Irene Montero hicieron caso?

 

Artículo publicado por ‘Periodista Digital’