Es así de triste pero es la realidad: a Pedro Sánchez le ha dado exactamente igual todo lo que sucediera con el coronavirus con tal de que no le afectara a una manifestación de propaganda política de la ultraizquierda como ha sido la del feminismo.

Y en estos momentos, esa incompetencia demostrada por Sánchez y por su desastroso gobierno nos está llevando a una situación muy preocupante en lo que respecta al coronavirus. Ya estamos hablando de 944 contagiados y 25 las personas fallecidas a causa de este virus.

Mientras tanto, Sánchez lo único que hace es sacar pecho con la sanidad pública y seguir yendo de feminista por la vida puesto que a este lo único que le interesa es vendernos la moto. Pero las cifras están ahí y al número de infectados y de fallecidos se suman las consecuencias económicas que estamos viendo con una caída demoledora del IBEX 35 en el día de hoy, lo que está provocando que este lunes ya se esté considerando un lunes negro.

Pero estos asuntos terrenales a Sánchez le dan igual. Él se nos aparece de vez en cuando en plan semidios recién salido de la Moncloa y nos suelta alguna chulería o alguna patochada pretendiendo que nos quedemos tranquilos. Pero con un presidente como él, con un ministro filósofo en Sanidad y con un auténtico descerebrado como experto de este asunto en el Ministerio de Sanidad, poco bueno se puede esperar.

Y lo poco bueno que se puede esperar está llegando en forma de cifras demoledoras y más que preocupantes. Lo poco bueno que se puede esperar ya se ha convertido en malo de solemnidad y en incompetencia demostrada por parte de este penoso gobierno.