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Llevamos semanas acusando al gobierno de irresponsable y criminal por ocultar datos sobre los contagios de coronavirus justo antes de la manifestación feminista del 8 de marzo. Llevamos semanas diciendo que se actuó con irresponsabilidad e incluso, sin ser adivinos, desde El Diestro anunciamos un día antes del 8 de marzo lo que, desgraciadamente, pasaría a partir del 9.

¿Y cual es el guión que se llevan aprendidos tanto los socialistas, como la izquierda y los manipuladores y criminales de los medios de comunicación que alentaron esos actos? Que el 8 de marzo hubo más actos. Que hubo fútbol, que hubo la concentración de Vox en Vistalegre y que hubo otro tipo de concentraciones más o menos multitudinarias.

Pero, ¿saben lo que no cuentan después? Que la obligación de suspender todos esos actos recae directamente sobre el gobierno puesto que ellos sí que manejaban información y es el gobierno quien debe autorizar o suspender ese tipo de concentraciones. Es decir, utilizan excusas propias de tontos, mal de muchos consuelo de tontos, y excusas que solo les pueden comprar los cerebros fáciles y los estómagos agradecidos.

Y en el día de ayer, Rafael Simancas, que no es más que un ignorante y un pelota, tiró de argumentario y utilizó esas mismas excusas, de tonto absoluto, para justificar lo sucedido el 8 de marzo. No se da cuenta este mequetrefe de una cosa muy simple: error no justifica error. Y no cuenta, además, que el gobierno es el responsable de que todo eso se permitiera. Es decir, sin enterarse, porque este no se entera más de lo que cobra a fin de mes, Simancas ha tirado tierra sobre el propio gobierno porque no es más que un pelota, un enchufado, un vividor y un estómago agradecido.

Ahora Simancas se nos ha quedado calvo, será de estrujarse el cerebro para seguir pensando cómo seguir viviendo como un rey sin dar palo al agua.