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El pasado 3 de marzo PD ofrecía en primicia los problemas que acarreaba para la estrella de la COPE, Carlos Herrera, la sorprendente elección de Juan José Omella como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Omella, hasta tomar posesión del cargo Cardenal Arzobispo de Barcelona, no comulga con las ideas Herrera y busca someter, entre otras directrices, al comunicador de Herrera en COPE para que sea menos contundente con el separatismo catalán. El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española entiende que puede llevarse a Carlos Herrera a su redil de una manera taimada, sin que, inicialmente, se note que pretende llevarle a su terreno.

Por eso, el reto es convencer a Herrera de que haga pedagogía radiofónica con respecto al problema del golpismo catalán tratando de quitarle carga de profundidad a sus editoriales.

Sin embargo, parece que sus pretensiones no han sido atendidas por Herrera que además gran parte de su éxito y el aumento exponencial de oyentes en COPE se debe precisamente a sus comentarios, editorial y su firme posición contra lo que ha sucedido en Cataluña, especialmente desde el 1 de octubre de 2017 con el golpe de Estado.

Y Omella quiere contraatacar y ha ordenado revisar los números y la factura que para COPE supone el contrato de Carlos Herrera. El nuevo presidente de la Iglesia, tal y como aseguran a Periodista Digital fuentes próximas a la Conferencia Episcopal, ha ordenado una completa auditoria de la radio para conocer las cifras reales, pero también de otros medios como Trece.

En la radio, Herrera recibiría de la cadena episcopal unos 7 millones de euros al año, cantidad a la que habría que sumarle otros ingresos en concepto de comisiones de contratos publicitarios. El presidente de la Conferencia Episcopal encabeza a un grupo de dirigentes eclesiásticos que piensa que Herrera no es tan rentable como en un principio puede aparentar y esa auditoría aportaría luz sobre la factura real de Herrera para COPE.

Tal y como han expresado a PD las fuentes consultadas, las sospechas contra Carlos Herrera del nuevo presidente de la Conferencia Episcopal y esa auditoría encargada ha creado cierto malestar en parte de los obispos y también en las altas esferas de COPE que lo ven como “un elemento desestabilizar absolutamente injustificado e innecesario, Herrera ha salvado COPE”.

Las cifras avalan el fichaje de Carlos Herrera que llegaba a COPE en 2015 y ya en los tres primeros años constataba su rentabilidad. Por ejemplo, COPE facturó 110,9 millones de euros por publicidad en 2018, suponía un nuevo récord y un crecimiento del 6%, el más alto del mercado y doblando la media del sector (3,3%). El dato no es desdeñable si consideramos que todo el conjunto de los medios apenas ganaron un 2% y que otros soportes como la televisión redujeron ingresos.

El comunicador almeriense fichaba por COPE en un contexto de cuantiosas pérdidas acumuladas ya que -antes de su llegada- la emisora de la Iglesia sumó pérdidas de 23 millones entre 2010 y 2015.

 

Artículo publicado por ‘Periodista Digital’

2 Comentarios

  1. Carlos con la educación que te caracteriza y tu libertad ,si este tipejo mason te presiona mandalo a esparragar a Teruel que ya existe gracias los comunistas de Polo y Guitarte.

  2. Ya echaron a Carlos Cuesta y a alguno más de las tertulias de Intereconomía por ese motivo… Por lo visto los curas catalanes se quejaron de lo mismo que ahora se queja Omella.

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