Es una pena, pero es evidente que con los grandes medios de comunicación no hay nada que hacer. Son, en general, unos vendidos que están al servicio de cualquier causa, menos a la causa de la información veraz y de la información independiente. En el caso de Francisco Marhuenda está vendido a la causa de su grupo de comunicación: Atresmedia.

Y si ya lo demostró de sobra durante la pasada semana por su posicionamiento en el encontronazo que mantuvieron Ferreras y Cayetana Álvarez de Toledo, hoy lo ha vuelto a demostrar a través de Twitter con su posicionamiento en el asunto de las celebraciones feministas del día 8 de marzo.

El discurso que ha hecho en su cuenta de Twitter es absolutamente patético. Asume por completo los dogmas feministas olvidándose del sufrimiento que esos dogmas y la injustísima Ley de Violencia de Género están causando en la mitad de la población española, los hombres.

Con Marhuenda, por desgracia, estamos con lo de siempre con los grandes medios de comunicación, un teatrillo en el que unos interpretan un papel, el de supuestos defensores de la derecha española, y otros interpretan el otro, el de los defensores de los del otro lado. Papeles que tienen una misma confluencia: no salirse de lo políticamente correcto, no estorbar demasiado al que esté en el poder en cada momento y esperando la limosnita de la subvención pública en forma de publicidad institucional.

Mentiríamos si dijéramos que la posición de Marhuenda nos sorprende pero, al menos, esperábamos que se molestara en disimular un poco.