España
ÚNETE A LA QUERELLA CONTRA PEDRO SÁNCHEZ Y TODO SU GOBIERNO

España, junto a la crisis sanitaria derivada del Coronavirus, está sufriendo otra, cuyas consecuencias pueden ser dolorosas e imprevisibles, la crisis del gobierno de Sánchez, en donde los enfrentamientos internos entre sus miembros, están a la orden del día, hasta el punto de que en los “aledaños” de Moncloa, se dice que, aunque el gobierno está roto, no queda otra que aguantar a Pablo Iglesias y los suyos, para evitar una mala imagen del ejecutivo, completamente destrozada.

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Prueba de esto, es lo sucedido a posteriori del último consejo de ministros celebrado el domingo, en donde el ejecutivo de Sánchez, aprobó un Real Decreto, mediante el cual, se cierra el país, salvo aquellos sectores que se consideren esenciales, para el mínimo mantenimiento del Estado.

En este decreto en el que se establece que los distintos sectores económicos y empresariales españoles, deberán paralizar su actividad desde el 30 de Marzo hasta el próximo 9 de Abril, siendo retribuidos los días de no asistencia al trabajo, pero recuperables a posteriori hasta el próximo 31 de diciembre, no se tiene en cuenta las dificultades que supondrá su aplicación para sectores como el comercio o determinada industria o ciertos autónomos,  que hace que la recuperación del trabajo realizado, no sea recuperable, como puede pasar en industrias como la siderúrgica, azulejera u otras en donde la interrupción de la actividad, puede suponer unos costes económicos importantes. Así esas horas no trabajadas, pero retribuidas pueden dar lugar a que numerosas empresas pequeñas, se queden al borde del cierre, o que los trabajadores en vez de recuperar las horas pagadas previamente en estos días, vean disminuida su nómina y días de vacaciones retribuidas, como causa de la decisión adoptada por el gobierno de Sánchez.

La publicación de este decreto, tardía y casi antes de finalizar el domingo, a pesar de que el consejo de ministros se celebró durante la mañana, se produjo por las graves diferencias internas en el ejecutivo, entre socialistas y los ministros podemitas, que ven que sus propuestas, como la del alquiler u otras, ni son aceptadas ni admitidas por el Presidente del Gobierno.

Junto a esto y aunque el gobierno quiere esconderlo, la realidad es que uno de sus socios que hacen que Sánchez se mantenga en Moncloa, concretamente el PNV, se ha revuelto contra Pedro Sánchez, porque considera que esta medida es lesiva para todos, aduciendo además que lo de “esencial”, no es lo mismo en un territorio que otro del sector económico y que deben ser las Comunidades Autónomas, quienes digan que puede ser esencial o no.

Por ello y mediante unas declaraciones realizadas por el presidente peneuvista Andoni Ortuzar, este ha señalado que su partido, no aprobará los PGE y que pone en duda que su formación, pueda apoyar la convalidación del decreto, en el próximo pleno extraordinario que se celebrará en el Congreso, en un periodo no superior a quince días.

Por si fuera poco, el gobierno no ha explicado de manera detallada el contenido del decreto, a pesar de que en la tarde del pasado sábado, desde Moncloa, se pusieron en contacto con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien se manifestó contrario a la aplicación del mismo y se quejó de que la imagen que se está dando del gobierno hacia el empresariado, como si fuera el culpable o causante de las dificultades económicas.

Tampoco Pablo Casado, en su calidad de jefe de la oposición, ha recibido información alguna previa a la aprobación del decreto, a pesar que desde la lealtad, en su día anunciara el apoyo de su partido al gobierno, hasta salir de la grave situación económica, social y sanitaria que está viviendo España. Por esta razón, en una conferencia informativa celebrada en la mañana de ayer, Casado anunció su rechazo al mismo y su negativa a su convalidación en el Congreso de los Diputados “porque si no podemos remar en la misma dirección, vamos al precipicio”.

Hay algo muy importante y que casi está pasando desapercibido, como es el hecho de que uno de los apoyos parlamentarios de Pedro Sánchez, el PNV, en su base social, está formado por pequeños empresarios y dueños de talleres, así como de autónomos, quienes todos ellos, se verán gravemente perjudicados por la decisión del gobierno y no podemos olvidar de que están muy cercanas unas elecciones autonómicas, en septiembre u octubre, que deberían haberse celebrado el próximo 5 de abril.

Por si fueran pocos estos datos que hacen pensar en que este gobierno tiene los días contados, hay que sumar el hecho de que hay una guerra a muerte entre la ministra de Economía Nadia Calviño y el vicepresidente PABLO Iglesias, porque la primera, incluso ha amenazado con dimitir, si la moratoria en el pago de alquileres, que pretende Pablo Iglesias, se llega a aprobar.

Ante estas circunstancias, Pedro Sánchez que no está siendo capaz de poner orden en el gobierno, parece que, en un futuro no muy lejano, podría plantearse una crisis de gobierno, porque en el PSOE se afirma de manera discreta que “el gobierno de coalición está muerto” y no queda otra solución que o un gobierno de concentración o una inmediata convocatoria de elecciones, después de que pase toda la situación creada por la Pandemia.

También hay una última circunstancia destacable como es la actitud del vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias, quien, de manera provocativa, está lanzando tuits escandalosos propios de un comunista como el que significaba que a través del artículo 128 de la Constitución, “los bienes de los españoles, pueden ser puestos al servicio del estado”, sin tener en cuenta que, en la Carta Magna Española, se reconoce expresamente el derecho a la propiedad privada.

Olvidándonos de la Pandemia, aunque resulte difícil, quizás haya llegado el momento de reflexionar respecto a cómo han actuado los españoles a la hora de ejercer su responsabilidad del derecho a voto, porque esto que está pasando, esto que estamos viendo día a día desde quienes nos gobiernan, no es ninguna sorpresa, pero como nadie nace aprendido, quizás y si se produce la más mínima oportunidad, los españoles deberemos cambiar esta atomización de la política, hacia formaciones que no sean dubitativas gobernando, que no necesiten a algo tan inadmisible en el gobierno como es el comunismo y mucho menos, dependiendo de partidos nacionalistas e independentistas que quieren destruir España. ¿Aprenderemos de una vez o nos lamentaremos cuando no haya remedio?

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