Es un experimento. Invité a muchas personas, algunas de ideologías bastante diferentes, y les propuse que forjasen ellos su propio ocho de marzo, es decir, que tomando como sujeto: “yo apoyo el 8M isonómico” dijesen lo que libremente les inspirase esa frase, este día que, debiendo ser algo justo, ha devenido en grotesco por lo irracional.

El resultado salta a la vista. No hay odio ni resentimiento en las personas que han participado, ni hacia hombres ni hacia mujeres, sino todo lo contrario. Hay un deseo que se repite en todas las intervenciones, y es que hemos ya de despojarnos de miedos y decir claramente que el ocho de marzo, tal y como está concebido, no nos convence, ni nos vence.

Hora es de que caminemos juntos luchando contra las injusticias sin mirar si somos de un sexo u otro. Por supuesto que sigue habiendo machismo en algunas personas, y es algo a erradicar, pero no lo es menos ese movimiento que, aprovechándose de un significado igualitario, pretende imponer una dictadura hacia los varones coartando sus libertades básicas con leyes como la LIVG y, todavía más paradójico, esa dictadura se extiende también a las mujeres, a las que se nos dice a qué partido votar. Llevar burka es respetable; llevar la cruz es reprobable. No se paran ahí, también pretenden adoctrinar a los niños y adolescentes llevándoles a huelgas en las que se proclama que el PIN parental es una medida franquista. ¡Y yo que pensaba que a Franco no le hubiese hecho gracia que los padres tuviesen derecho a decidir si sus hijos cursaban la Educación para el espíritu nacional o no! Es todo tan “al revés” que uno no sabe si soltar una carcajada o ponerse a llorar.

Sin embargo hay otro camino. Mucho más sencillo, mucho más honesto. Un camino que dignifica tanto a hombres como a mujeres. En este vídeo lo he llamado “isonómico”, pero eso es solo una palabra, un pretexto para que nos mostrásemos, lo que somos y lo que pensamos. No da dinero, no te hace famoso, pero quería que respirásemos un poco para mantenernos vivos ante tanto despropósito a propósito del ocho de marzo y el feminismo en general.

¿Se ha logrado algo? Ojalá sea solo el comienzo en la senda hacia un país más sensato y libre.

Participan en el vídeo: