Un mes después del asesinato, previo secuestro, del ingeniero Ryan, y menos de dos semanas después del 23-F, a las 15:15 horas del 5 de marzo de 1981, ETA asesinaba en el barrio bilbaíno de Deusto al comisario de Policía JOSÉ LUIS RAIMUNDO MOYA. Un etarra, que se había bajado de un vehículo en el que había otros dos terroristas, se dirigió a él y le disparó a bocajarro un tiro en la nuca cuando se dirigía a pie a su domicilio en la calle Blas de Otero, donde vivía con su hermano y su cuñada.

Varias personas acudieron al lugar con intención de prestar auxilio al herido que fue atendido de urgencia por personal del ambulatorio de la Seguridad Social de Deusto. Con un hilo de vida fue trasladado en una ambulancia al servicio de urgencia del Hospital de Basurto, donde fallecería una hora después, a las cuatro y media de la tarde, mientras era intervenido quirúrgicamente. La herida era mortal y el parte médico confirmaba esta apreciación: “Impacto de arma de fuego con orificio de entrada a nivel occipital y salida a nivel frontoparietal izquierdo, con pérdida de masa encefálica”.

El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, y el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaikoetxea, se trasladaron esa misma tarde a Bilbao en un viaje relámpago para visitar la capilla ardiente instalada en la Jefatura Superior de Policía de Bilbao.

Una hora después del atentado Txiki Benegas, secretario general del PSOE en el País Vasco, declaraba a los medios informativos: “ETA militar, con esta acción, se sitúa objetivamente con los golpistas que quieren acabar con la democracia y la libertad. ETA pretende acabar con el proceso autonómico vasco y provocar un estado de excepción en Euskadi”. La banda terrorista reivindicó el atentado al día siguiente mediante llamada a la redacción de Egin.

En 1988 fueron condenados por este asesinato Francisco Javier Echevarría González y Joseba Koldobika Artola Ibarreche.

José Luis Raimundo Moya, de 57 años de edad, estaba soltero. Era natural de Izurzun (Navarra). Licenciado en Derecho y diplomado en Medicina y Cirugía, también había realizado cursos de Criminología. En 1944 ingresó en el Cuerpo Superior de Policía. Según sus compañeros era un demócrata, votante del partido socialista y defensor de las instituciones vascas. Además, estaba considerado un profesional muy preparado y había publicado varios libros. Era comisario jefe de la Comisaría del distrito de Santiago en Bilbao.

 

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