A las 14:15 horas del 21 de marzo de 2002 ETA asesinaba a tiros al concejal del PSE de Orio (Guipúzcoa) JUAN PRIEDE PÉREZ. Lo hacía en un bar de esta localidad guipuzcoana, al que Juan había acudido tras despedirse de su escolta. El atentado lo cometieron dos terroristas que descerrajaron al concejal al menos tres tiros en la cabeza.

Juan se encontraba en el Bar Gure Txoko, a apenas cincuenta metros de su domicilio. Un tiro en la cabeza con entrada en la zona occipital y salida por la frente causó la muerte del concejal minutos después de que se produjera el atentado. Los efectivos médicos de la Asociación de Ayuda en Carretera Detente y Ayuda (DYA) trasladados al lugar sólo pudieron confirmar el fallecimiento. La Ertzaintza halló en el establecimiento tres casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum, la munición que utiliza ETA habitualmente.

Los asesinos huyeron en un Peugeot 306 estacionado en la puerta del local, donde les esperaba un tercer terrorista para darse a la fuga. El automóvil había sido robado poco antes en la localidad de Lasarte-Oria por dos individuos que amenazaron a punta de pistola a su propietario. Los autores del robo obligaron al dueño del vehículo a introducirse en el maletero y se dirigieron hasta Andoain, donde lo dejaron atado a un árbol. Los agentes del cuerpo autonómico localizaron el vehículo bajo el vial de la autopista A-8. Los ertzainas acordonaron el lugar y cortaron el tráfico. Tras comprobar que el automóvil no contenía bomba alguna, el coche pasó a disposición de la Policía Judicial para la búsqueda de pruebas.

El presidente de los socialistas guipuzcoanos, Jesús Eguiguren, el alcalde de Rentería, Miguel Buen, y el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, fueron los primeros representantes políticos que se personaron en el lugar de los hechos. Tras ellos, llegaron numerosos dirigentes socialistas, como Manuel Huertas, Ramón Jáuregui, Patxi López, Gemma Zabaleta o Carlos Totorika. El Ayuntamiento de Orio estaba formado por cinco ediles del PNV, incluida la alcaldesa, dos de EA y tres de Batasuna. El fallecido llevaba cinco años ejerciendo este cargo, al que accedió en sustitución de su compañero Luis Cisneros, quien abandonó esta concejalía.

Con ese asesinato ETA recrudecía su escalada terrorista iniciada contra las filas socialistas vascas en el mes de febrero de 2002. Después de dos atentados dirigidos contra el dirigente de las Juventudes Socialistas Vascas, Eduardo Madina, y contra la edil vizcaína Esther Cabezudo, ETA cumplió sus propósitos asesinos matando al único concejal del PSE-EE -y único no nacionalista- en el Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana de Orio. El de Juan Priede fue el primer asesinato de los cinco que la banda terrorista cometería en 2002.

La muerte de Priede casi coincidió con el primer aniversario del asesinato del concejal socialista en Lasarte-Oria, Froilán Elespe, que también fue abatido a tiros a primera hora de la tarde en el bar donde habitualmente tomaba un café después de comer el 20 de marzo de 2001. Un año después, la escena volvió a repetirse. El último acto oficial de Juan fue, de hecho, el homenaje en recuerdo de su compañero Froilán Elespe en el cementerio de Lasarte-Oria.

Por este atentado fueron condenados en 2004 Ignacio Javier Bilbao Goikoetxea y Unai Bilbao Solaetxe a 45 años de cárcel como autores materiales. Ambos formaban parte del grupo Bakartxo de ETA y fueron quienes tomaron la decisión de asesinar a Priede. Para ello contactaron con Pedro Cano Hernández y otro colaborador de la banda terrorista para que les dieran información sobre las costumbres de Juan. Pedro Cano fue asimismo considerado autor del atentado y condenado a 28 años. Los etarras también contaron con la participación de otro colaborador, Gregorio Escudero Alberdi, para labores de seguimiento. Fue el que dio la información de que el concejal socialista solía tomar café en el Bar Gure Txoko después de comer y que iba sin escolta. Escudero fue condenado como cooperador necesario a 25 años de cárcel. Por último, Ekaitz Aramendi Arteaga y Eider Ijurko Ruiz fueron condenados a 6 años por un delito de colaboración, al esconder a los dos pistoleros de ETA los días posteriores al atentado.

Juan Priede Pérez tenía 69 años y era natural del concejo asturiano de Ponga. Estaba viudo y tenía tres hijos. Vivía desde principios de los noventa en Orio. Anteriormente había vivido en otras localidades de Vizcaya. Jubilado de su empleo en Explosivos Riotinto, llevaba cinco años como concejal en Orio por el PSOE, partido al que se había afiliado en 1977.

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