Si ustedes van a leer cualquiera de los titulares de prensa referentes a lo que sucedió ayer en la Asamblea de la Comunidad de Madrid se encontrarán con cosas como estas: “Vox y la izquierda tumban la bajada de impuestos del Gobierno de PP y Cs en Madrid“. Cualquiera que lea ese titular pensará que Vox no quiere bajar impuestos y, lo más sorprendente, que además se alía con la izquierda en una votación.

Pero si ustedes entran en el fondo de la noticia se darán cuenta que todo esto es debido a una traición de un infiltrado de la izquierda en el gobierno de la Comunidad de Madrid que no es otro que Ignacio Aguado. Y se preguntarán ustedes el por qué. El asunto es que Vox había alcanzado un acuerdo con el equipo de gobierno para aprobar una reducción de impuestos, pero en ese acuerdo también figuraba la reducción de “gasto político ineficaz” en “subvenciones a asociaciones, ONG y chiringuitos” por valor de 16,4 millones de euros.

A eso es a algo a lo que se ha negado Ignacio Aguado con la típica excusa izquierdista de los derechos de las personas, cuando “injerto de pelo” Aguado sabe que eso no es verdad. La eliminación de esos chiringuitos es un añadido a esa bajada de impuestos puesto que quienes lo pagan son los madrileños.

Pero Aguado, que todavía no se debe haber enterado que Ciudadanos va en caída libre, sigue pensando que en Vox son unos atontados con los que puede hacer lo que les de la gana. Este individuo es un fantoche desde que se levanta hasta que se acuesta e incluso, cuando sueña, sigue haciendo fantochadas.

Mientras tanto tiene la colaboración de su prensa amiga con titulares falsos y el gran error de pensar que por bailarle el agua a la izquierda va a caer mejor a sus votantes. Debe ser que Aguado todavía no se ha enterado que por hacer eso es por lo que Ciudadanos ha pegado el bajón que ha pegado. Mientras tanto la prensa sigue mintiendo y manipulando para atacar a Vox. Que divertido sería ver cómo actuarían con Vox gobernando, a muchos se les acabaría la tontería de manipular sobre ese partido para ver si pueden seguir “cazando” dinero público.

Y la realidad, señores, es esta: