Cada vez que aparece la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, en algún acto sube el pan. A Gómez le gusta que su marido le enchufe en empresas donde la paguen bien trabajando poco y después le gusta dar la nota en sus apariciones públicas.

Como recordarán ya hizo algo similar el año pasado, pero se ve que esta mujer no aprende y lejos de ser un poco discreta siendo quien es, le gusta llamar la atención como en esta ocasión en la que, otra vez, se ha dedicado a hacer bastante el primo, algo bastante habitual en la parejita.

Pero es que se entiende bastante poco como, además, siendo ella socialista gritas las cosas que grita puesto que en la manifestación feminista se ha dedicado a dar saltitos gritando: “Madrid será la tumba del fascismo”. Y es que parece que Begoña no se entera o no se quiere enterar, pero el fascismo viene del socialismo en el que ella milita. Es decir, no hay ningún partido en España más relacionado con el fascismo que el propio PSOE, del que es secretario general su propio marido.

El caso es que Gómez sigue a lo suyo. Como si no se enterara que es la mujer del presidente del gobierno. Se ve que le gusta para unas cosas, como figurar, y para otras se olvida de repente de ello. Está cada vez más claro que en esa parejita no suman una neurona más o menos salvable entre los dos. Qué pena, qué triste que en España tengaos que aguantar a gente así.

Por otro lado, atentos a todos los personajes que pasan por el micrófono de Cake Minuesa.

Patéticos…