SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

Una de las bases de funcionamiento de esta izquierda inservible y traidora que padecemos en España es buscar los problemas donde no los hay. España no es un país machista y es, además, un país donde no solo se respeta a las mujeres, sino que es un país totalmente matriarcal. Vean a cualquiera de las familia españolas y vean lo que siempre ha sido una realidad: en las familias españolas las decisiones siempre las han tomado las madres.

Pero hay otro mantra que nos intentan vender y que tampoco es cierto, el de la brecha salarial entre hombres y mujeres. Esa es otra falsedad absoluta de la izquierda que busca con esos argumentos la base de lo que ha sido históricamente la forma de funcionar de su ideología: crear enemigos donde no existían para ellos convertirse en los salvadores y solucionadores de problemas ficticios.

Donde no se meten nunca es con los verdaderos problemas, con los reales, como por ejemplo las diferencias de sueldo y condiciones de trabajo de Policía Nacional y Guardia Civil con respecto a las policías autonómicas. En ese asunto no se meten porque tienen demasiados favores que pagar y una evidente incapacidad para buscar soluciones, a pesar de lo que hayan prometido previamente.

El PSOE, un partido cada vez más patético bochornoso e inservible, ha publicado un comentario en Twitter sobre esa supuesta brecha salarial entre hombres y mujeres, enlazándolo con editorial de su panfleto, ‘El Socialista’. Esa tontería ha sido contestada de inmediata y en forma de “zasca” por la tuitera @MeigaSr: “Pues ni la PN y la GC tiene IGUALDAD SALARIAL y las [email protected] Y HUERFANOS seguimos en inferioridad. Dejen se ya de demagogias baratas y actúen por esa IGUALDAD REAL. #EquiparacionYa @jusapol

Evidentemente, ahí sí que hay una brecha salarial real pero lo que está claro es que estos inútiles redomados no van a solucionar ese problema nunca. En primer lugar porque es un problema real. En segundo porque no saben y en tercer lugar porque no quieren ya que no se atreven. Así funcionan estos caraduras.