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Esta semana, Santiago Abascal concedió una entrevista a Carlos Franganillo en RTVE, la cadena que teóricamente es la de todos los españoles. Antes de iniciarse, ya suponía que los ‘Rosa Maríos’, capitaneados por Franganillo, le iban a hacer una entrevista incómoda al dirigente de VOX, pero cuando crees que la cadena pública, insisto, la de todos los españoles, no te va a sorprender, lo acaba haciendo y de manera incluso más intensa negativamente hablando, como siempre desde que la comanda Rosa María Mateo.

La entrevista duró poco más de 15 minutos y tuvo una serie de condicionantes que ya hacían presagiar que no iba a ser un camino de rosas para el entrevistado. En primer lugar, Abascal se quejaba de la temperatura que había en la ‘sauna de espera’ que le asignaron y tirando de ironía invitó a la propia Mateo a que la próxima vez le acompañase a “esa amable sauna de espera”. En segundo lugar, en el mundo de la comunicación, el colorido y la angulación de las cámaras, casi siempre traen unas segundas intenciones. Fondos oscuros, planos en los que parecía que tiranizaban al político, algo que precisamente rompe la imparcialidad periodística y que tampoco benefician al periodismo… ni tampoco al entrevistado y mucho menos, a la imagen del entrevistador. Y en tercer y último lugar, el modo de preguntar del propio Franganillo, que daba la sensación de que Abascal fuese el Chapo Guzmán por el tono y las preguntas tan ‘a boca jarro’ que le hacía. Le guste o no al entrevistador como a sus detractores, Abascal es un dirigente político que representa a más de tres millones y medio de votantes y seguramente tras esta entrevista, serán muchos más los que se planteen el darle su voto en las próximas elecciones generales, que a saber cuándo serán porque con esta clase política, todo es impredecible.

Volviendo al apartado periodístico de la entrevista, yo no veo mal que se hagan preguntas: claras, directas y concisas, hasta ahí estoy de acuerdo, ¡faltaría más! Ya que es algo que tiene que hacer un buen periodista, pero ¿y el tono? Simpatices o no con un dirigente o partido político, considero que hay que utilizar una modulación más suave y cordial con el entrevistado y no la entonación borde y cortante que tuvo el propio entrevistador y aunque sea una reflexión personal, no creo que sea tan dispar y descabellada con los pensamientos de los españoles puesto que el hashtag #TVEManipuladora acabó siendo tendencia en Twitter minutos después de concluir la entrevista.

Si RTVE lo que pretendía con este encuentro era desprestigiar a VOX lo que ha conseguido es el efecto contrario ya que la vieron más de 2 millones de españoles y por redes, muchos que no simpatizaban con el partido, acabaron empatizando con Abascal por el trato del entrevistador en las formas y en el fondo a la hora de ejecutar las preguntas y sí, prefiero utilizar el verbo ejecutar que realizar, porque parecía una batalla dialéctica al más estilo Call of Duty en vez de una entrevista rigurosa y neutral como las que nos merecemos los españoles.

Habrá dirigentes de VOX a los que un periodista podrá pillar por banda por su incompetencia, no lo discuto porque en la formación verde hay de todo, pero precisamente Abascal, es una de las personas más templadas y a la vez profesionales que tiene este partido, y hasta el día de hoy, de todo frente en el que ha tenido que hacer batalla, ha salido victorioso y así seguirá por muchas trabas que le ponga cualquier entrevistador o medio de comunicación.

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