SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

Queridos niños, no os equivoquéis. No hemos ido hacia atrás en el tiempo y hemos vuelto a las películas de Pajares y Esteso con esos títulos tan recordados como: “Los bingueros”, “Los Liantes” o “Los energéticos”, no. 

Estamos en la España del siglo XXI, en la España del 2020, en una época en la que muchos pensábamos que muchas cosas iban a cambiar, pero no de esta forma. Los castamunistas son una nueva clase social que ha llegado para redimirnos. Esa clase social formada por los antiguos pijomunistas. Sí, los pijomunistas, esos que iban a cambiar el mundo. Esos que, recién salidos del cascarón y de las faldas de sus papás millonarios, comunistas pero comunistas millonarios del funcionariado público, nos iban a enseñar lo que era la vida.

Y nos lo han enseñado, vaya si nos lo han enseñado. Empezaron diciéndonos que venían a luchar contra la casta, contra los desahucios, contra el hambre que pasaban los niños en España. Nos llamaban casta, cuñados, fachas, fascistas; nos decían que éramos patriotas de pulsera y que ellos nunca iban a dejar de vivir en el barrio. Querían seguir toda la vida cerca de sus tenderos de siempre, cerca de sus vecinos de siempre. En esos pisos franquistas de protección oficial con el que se hacían sus padres, tan rojos ellos, cuando empezaban a trabajar y que ahora lo habían dejado para que lo usara el niño y para poder vivir en una zona residencial de “alto nivel”.


Ellos, sí. Los que decían que nunca pactarían porque todos eran casta. Los que querían dinamitar el sistema. Los que hablaban de regímenes casposos y de decapitaciones. Ahora ya no son comunistas, ahora ya no son antisistema. Ahora ya no les importa el desahuciado, el muerto de hambre o el que no llega a fin de mes. Porque ya son castamunistas y les gusta. Porque quieren tu dinero. Porque te van a dejar sin blanca. Porque les gusta chupar del bote. Porque, en definitiva, eran, son y serán unos simples jetas.

PUEDES COLABORAR CON EL DIESTRO HACIENDO UNA DONACIÓN: