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Nos ha encantado leer la noticia que han publicado varios medios de comunicación sobre la evolución de la niña británica de 5 años Tafida Raqeeb. La niña nació con una malformación de las arterias que provocaron el estallido de un vaso sanguíneo en el cerebro y entró en estado de coma. Tras pasar tres meses en el Royal Hospital de Londres (Reino Unido), la niña no recuperaba la consciencia y los médicos británicos decidieron proponer a los padres la eutanasia como única solución, ¿les suena?

Los padres se negaron e iniciaron una petición a través de la plataforma ‘CitizenGo‘ para intentar que su hija fuera trasladada de hospital y de esa forma intentar salvar su vida: “Creemos que Tafida debería tener la oportunidad de vivir, y la oportunidad de recuperarse y el hospital de niños Gaslini en Génova, Italia, comparte nuestra opinión. Los médicos están dispuestos a tratar a Tafida, pero el hospital Royal London está tratando de detenernos y, por lo tanto, niega nuestros deseos y seguramente nuestro derecho como padres a actuar en lo que sabemos que es lo mejor para nuestra amada hija“, indicaron en la petición.

Gracias a esa iniciativa consiguieron el respaldo de 30.000 personas y más de 20.000 euros en donaciones, por lo que el Reino Unido permitió el traslado de la niña a otro país para continuar con el tratamiento y que no fuera desconectada. Tafida llegó a la localidad italiana de Génova el pasado 15 de octubre y fue trasladada al Instituto Gaslini. Tres meses después de su llegada, la pequeña ha abierto los ojos, le han retirado la respiración asistida y ha sido trasladada a una unidad para niños con enfermedades crónicas, donde ha comenzado con la terapia de rehabilitación. “Ya no necesita más cuidados intensivos“, indicó Andrea Moscatelli, director del área neonatal del hospital.

¿Recuerdan ahora los casos de los niños Charlie Gard y Alfie Evans? También eran dos niños pequeños con graves problemas de salud a cuyos padres les fue propuesta la eutanasia como solución puesto que duraban demasiado sus tratamientos en el Reino Unido. Los padres de ambos niños pidieron el traslado de hospital. En el caso de Alfie Evans a Italia y en el de Charlie Gard a Estados Unidos, país que incluso llegó a concederle la nacionalidad para intentar evitar su eutanasia.

Las autoridades británicas decidieron no concederles esta oportunidad de vivir y decidieron imponerse sobre la voluntad de los padres dejando que esos dos niños murieran de una forma cruel, miserable e injusta. Tafida y su familia ha tenido mucha más suerte, ¿qué habría pasado con esos dos pequeños si al menos se les hubiera dado la oportunidad de intentarlo? Así funciona la vergonzosa Europa, se ha impuesto la cultura de la muerte por encima de la lucha por la vida.

Y ahora el nuevo gobierno de España pretende continuar esa abominable senda aprobando la eutanasia.

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