sábado

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Asistía el pasado sábado, día 4 de Enero, a la Manifestación que a las 12:30 de ese día convocó un joven en Madrid con un grupo de amigos. Según mi información se trataba de Íñigo Fernández de Araoz, Ingeniero del ICAI y empleado de una importante consultora. Pocos días antes, el día 1, recibí por WhatsApp una foto del cartel de la convocatoria que después se repitió desde varios de mis contactos, por lo que decidí acercarme a la esquina de la Calle Goya con la de Alcalá. Llegaba poco antes de las 12:00 y me encontré con un ambiente que, sinceramente, no estaba seguro de encontrar en esa magnitud, porque ya se apreciaba una masa de españoles de todas las edades -numerosas familias incluidas- que se reunían “POR EL FUTURO DE ESPAÑA UNIDA”, lema que aparecía como único mensaje en la pancarta de cabecera. Después de saludar y felicitar al valiente chaval por su brillante iniciativa, me uní a ellos y pese a que la convocatoria era para ese punto y hora, ante la avalancha de personas que se iba acumulando, la policía hizo que varias veces la cabecera se adelantara para no cortar el cruce de las dos importantes vías madrileñas.

La convocatoria era puramente de la Sociedad Civil exenta de cualquier simbología política ni partido alguno que la liderara, con excepción de la Bandera común de todos los españoles en número incalculable y a la hora prevista, como decía, en un punto más avanzado que el de la convocatoria, se inicio la marcha rumbo a la Plaza de Colón que a nuestra llegada ya estaba llena de españoles que esperaban la lectura del Manifiesto que se anunció que se leería al final, sin que dejaran de unirse personas a la columna que ocupaba todo el ancho de las cuatro vías -cinco después- de la citada calle Goya cuyas aceras fueron también recibiendo a no pocos viandantes que se unían a la idea de la convocatoria y que acompañaban los gritos que desde un modesto megáfono se dirigían.

Durante el trayecto, de aproximadamente hora y cuarto dada la dificultad de avanzar por la multitud de personas que se colocaban delante de la pancarta, se entonaron frases como “La única opción, es una Nación”, “España no se rompe”, “España Unida, jamás será vencida”, “España no se vende, se defiende” o “No somos fachas, somos españoles”, con la premisa de que todo fuera en positivo y descartando “todo tipo de violencia física o verbal ni de descalificación personal” puesto que la convocatoria “no es para crispar aún más la situación política” y “para no ser igual que ellos” -dijo uno de los organizadores-, aunque fue difícil evitar alguna alusión a la situación que provocaba la convocatoria, tales como “Sánchez, entiende, España no se vende” o “España se merece, otro presidente” y se cortó enseguida algún conato de “Sánchez traidor” o cualquier cosa que pudiera significar ofensa o insulto.

Cierto que el día escogido no fue el mejor desde el punto de vista de la cobertura mediática ya que a un kilómetro aproximadamente se estaba celebrando el forzado y mendigado debate de investidura, por lo que no fueron muchos los medios que se vieron por la cabecera, aparte de Telemadrid, Antena 3, la Agencia EFE, me pareció ver también y algunos menores entre los que no vi por cierto a Libertad Digital o esRadio -no digo que no estuvieran, pero no los vi ni tampoco que hayan recogido en el digital noticia alguna al respecto-. Tampoco vi a La “SeCta”, Cuatro o Telecinco, que no debían tener mucho interés por una Manifestación con olor a “facha” como esa izquierda mediática califica cualquier iniciativa que tenga por objetivo defender la Unidad de España y la defensa de su gran Historia. Lo que sí despertó, como decía, fue el interés de muchísimos más españoles de bien de los que sinceramente esperaba, que la Delegación socialista del gobierno en Madrid cifraba en 15.000 personas, lo que es suficiente para pensar que éramos muchos más, y un simple cálculo de la superficie ocupada en toda la trayectoria citada y su agrupación después en la ya muy llena al llegar, Plaza de Colón, me hacen pensar que podría haber más de 30.000 y he llegado a leer en una breve reseña de un buen amigo en Linkedin, que también controla bien el cálculo de áreas y ocupación, que “habría unos 50.000”, que yo creo que no es exagerado, y destacaba también el silencio mediático “de las cadenas generalistas”, de las que sólo Antena 3 recogió algo cifrando la asistencia en “unos cientos”, desde unas imágenes de la Plaza de Colón “ya vacía” cuando se había disipado la casi del todo afluencia que citaba. En definitiva se hizo honor a otro de los cánticos que sonaron repetidamente, “Luego diréis que somos cinco o seis”.

Como decía también, se cerró el acto con la lectura de un breve pero rotundo Manifiesto, exento también de contenido político partidista alguno -como toda la concentración-, que  pedía “Respetar una Constitución que ampara a todos los españoles y defender la Unidad del País, cuyo futuro no dependa de partidos que quieran romperla y exigir el respeto a nuestras instituciones, sin manipulaciones ni instrumentalizaciones de ningún tipo. Reclamar que los representantes políticos dejen de lado sus diferencias y garanticen soluciones conjuntas y a largo plazo para los problemas de nuestro país. Decimos NO a la ruptura de España, NO a consultas que traigan más confrontación, NO a blanquear a los que han sido condenados por la Justicia y SÍ al diálogo entre partidos que quieren construir, SÍ a defender nuestros derechos e instituciones, SI a España, que fue despedido con gritos de ¡España, España, España! Por todos los asistentes.

Pude saludar al final del acto al Alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida que estuvo acompañado por algunos cargos del PP de Madrid, entre ellos mi amigo Borja Carabante, concejal Delegado de Medio Ambiente y Movilidad. Y también apareció durante el recorrido hacia la Plaza de Colón, Antonio -70 años-, un gran español que se hizo famoso el día anterior al ser detenido y arrastrado por la acera a las puertas de la sede del Partido Siempre Opuesto a España -ya Partido de Sánchez Oprobiosamente Entregado– por el terrible delito de aparecer allí con la bandera de España ligada a una pequeña pancarta en la que se podía leer “Jamás mi corazón dejará de gritar por la unidad de España”, gritos de ¡Viva España! y el Himno Nacional en su móvil, cosas que, al parecer podrían molestar a los miembros de la ejecutiva socialista federal que estaban por llegar y la solícita “Policía Nacional de Sánchez” -parece que ahora casi todo es de Sánchez, como la Abogacía del Estado- no dudó en apartarlo de la forma que muchos pudimos ver en algún medio de comunicación y recogieron las redes sociales. Pude saludarlo cuando ya me iba y él estaba comentando su incidente con algunos participantes que lo reconocieron. Cometí el error de no preguntarle su apellido, pero sí me dijo que era de Linares (Jaén) y que vivía en granada y me hice una foto con él y su cartel, en una de cuyas caras se leía “Ayer me encerraron por quererte, hoy te quiero más” y le dije que lo citaría en un artículo a lo que me respondió “me parece muy bien. Como sé que no me va a tratar mal…” y así lo hago como pequeño homenaje a, repito, un gran español.

Y termino con la tristeza que reflejo en el título, porque pensaba que la acertada decisión de la Junta Electoral Central de confirmar la inhabilitación de los dos condenados podría hacer saltar los pactos de la vergüenza, pero tras lo visto en las dos primeras sesiones del debate de investidura, parece que no va a ser así, aunque “hasta el rabo todo es toro” que dicen por mi tierra, cuna del “rabo de toro”, precisamente. Y feliz día de Reyes Magos, que el Rey de La Zarzuela ya nos dejó un buen “regalito”.

TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRANOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

4 Comentarios

  1. El Rey puede y debe disolver las Cortes, aunque, ya lo sabemos, no lo hará. La Constitución dice claramente que el el Rey quien disuelve las cámaras y convoca elecciones, y no dice que sea preceptiva la propuesta del Presidente de Gobierno (por cierto, para colmo, en funciones); aunque hasta ahora solo han sido disueltas las cámaras a propuesta del Presidente de Gobierno, no tiene por qué, no es preceptivo. El Rey debería disolverlas para dar a los españoles la palabra ante esta alta traición, y que podemos decidir si respaldamos los pactos felones.

  2. Yo espero que se cumpla la petición que les dejé a los Reyes magos ,que unos pocos diputados socialistas se levanten con una sonora cagalera que no les permita sentarse en sus escaños durante la votacion es lo único que nos puede librar de un Gobierno del frente popular.

  3. Más bien calificaría el artículo, con el que estoy completamente de acuerdo, de crónica de lo que sucedió en luna manifestación pacífica, de las que la izquierda no podrían presumir. Se ve que cuando el pueblo español es convocado para defender la unidad del suelo patrio, acude, convoque quien lo convoque.
    En cuanto Antonio, el arrastrado inmisericordemente por la polícia, que parece que en vez de defender la Constitución y a los ciudadanos nobles, se dedica a que nadie estorbe las acciones de un Partido que pretende ponerse de espaldas a ella. A ese hombre, en Twuitter le defendí de los adjetivos que le propinaron los zurdos que no admiten que alguien quiera que la nación no se rompa.
    De Sánchez, permítaseme que no diga ni una palabra, es tema cansino y que conduce a la melancolía.

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