V.E.R.D.E.

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Otro año más momentos antes de que los españoles nos sentáramos a la mesa familiar navideña, S.M. el Rey Felipe VI, en su papel institucional de Jefe de Estado, se dirigió a nosotros en una alocución seria, sensata, responsable y adecuada a los tiempos que vivimos.

De la totalidad de su alocución, es muy destacable su referencia a que España “no vivimos tiempos fáciles; pero creo que, por eso, debemos tener una confianza firme en nosotros mismos y en España, que siempre ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, pero también con reflexión y serenidad. Y tenemos razones sobradas para tener esa confianza”.

En otro de sus pasajes, Felipe VI asegura que “ vivimos en un Estado Socia y Democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en Libertad y que ha convertido a España en un país moderno, con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales, como en educación y sanidad, que está equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia, garantizando como pocos la seguridad de los ciudadanos .Y quizás el más importante de toda su intervención, después de mostrar su preocupación por Cataluña, Felipe VI afirmó “ que ante esa realidad, no debemos caer en los  extremos ,ni en la autocomplacencia , que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva, que niegue el gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado”.

¿Que más podemos pedir a un discurso de un Jefe de Estado? Nada más y nada menos de lo que ha dicho el primero de los españoles, quien desde su papel de neutralidad y desde la simbología de su cargo, el ser y representar a España en sí misma, ha demostrado una vez más, que no solo es el líder que representa como nadie a la esencia de un país democrático y moderno, sino que hace ver la eficacia y la importancia de que además sea una Monarquía, quien vele por esos valores que nos hemos dado y que de manera  destructiva nos empeñamos en criticar desde la “ignorancia malsana y muchas veces mal intencionada”, de quienes  arrogándose en un “purismo patrio”, solo demuestran estar omnubilados por un populismo vacío, mentiroso y no acorde con lo que dice representar, porque no es nada más que gestualidad, palabrería y el freno al avance socio político y económico de un país que con sus tradiciones, debe estar en la punta de lanza de la modernidad, de la mano de sus compañeros de viaje en esta Europa del siglo XXI.

España es afortunada con tener un Rey capacitado, con visión de futuro, con conocimiento de las esencias de un país que no por sus instituciones, pero sí por alguno de sus políticos, está desorientado en las formas, pero que sabe y es capaz de luchar por el fondo de sus pretensiones y aspiraciones, con determinación, capacidad y fortaleza.

No podemos pretender que ni el Rey sea político ni que intervenga en la política, más allá de lo marcado en la Constitución, porque ese no es su papel, ni debe hacerlo porque sería malo para España, falsearía la democracia y destruiría la mejor representación de una España en libertad, la Monarquía.

Afrontemos pues el futuro con la responsabilidad de los actos cometidos como ciudadanos, sin dejarnos llevar por opiniones publicadas en mundos paralelos, que a veces no tienen nada que ver con la opinión pública ni con la realidad del día a día de nuestra España, sino con intereses de quien precisamente quieren usar determinados “valores” para destruirla.

España debe afrontar el futuro con unidad, fortaleza, capacidad y queriendo ser protagonista, superando los obstáculos que se plantean muchas veces por falta de reflexión, otras por falta de cultura política y en otras ocasiones por visiones equivocadas de la realidad.

Solo queda decir que tenemos un Rey excepcional y por ello, me permito acabar con una expresión que es una convicción y un sentimiento V.E.R.D.E. (Viva el a Rey de España).

TODAS LAS REDES SOCIALES DONDE PUEDES ENCONTRANOS, HAY QUE ESQUIVAR LA CENSURA

3 Comentarios

  1. La monarquía está ya camino de Estoril o de Suiza, y el todavía Rey sigue siendo “políticamente correcto”.
    PUES NADA, QUE SIGA ASÍ, QUE ÉL SABRÁ LO QUE HACE… O NO.

  2. Verde que te quiero verde……….. Jeeeeeee !Y tan verde!
    Desgraciadamente algunos no tragamos sable sin vaselina y tenemos memoria. De elefante.
    La mayor aberración conceptual: Que un jefe de estado proponga para presidente de gobierno a un tipo- que para conseguirlo- pacta con los separatistas-golpistas que precisamente lo que exigen en la destrucción de ese estado.
    D. Ramiro lo ha dicho más sutilmente. Y sobre todo más brillantemente.
    Los borbones, cuando las pintan negras, huyen y nos dejan con sus tropelías y con los genocidas. Ya ocurrió en el 36.
    ¿Hablamos del 23F?
    ¿Hablamos de “hablando se entiende la gente?
    ¿Hablamos del golpe de estado reciente en cataluña?
    ¿Hablamos de comisiones ilegales?
    ¿Seguimos……?
    Lo peor que hizo Franco: meternos a la trágala al Borbón. Cria cuervos…….

  3. La realidad del día a día de nuestra España y los intereses de quienes quieren usar determinados “valores” para destruirla, están a la orden del día y está claro, ya que lo dicen públicamente, que van a por todas y principalmente a por la unidad de España.
    Tengo años, no demasiados, y creo que en política como en cualquier enfermedad o acontecimiento de cierta envergadura, siempre ha sido mejor prevenir, que curar. Ojala tenga razón Sr. Narbaiza y no lleguemos a tener que operar para curar. Seremos todos responsables desde el “primero” al último español.

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