La noticia que hemos podido leer en ‘El Norte de Castilla‘ esta mañana es una de esas noticias un tanto surrealistas que llegan incluso a hacerte reír, a pesar de que hagan referencia a un suceso grave como es un robo.

Un ladrón decide robar una tienda de motos por la noche. Para acceder a la tienda intenta romper a porrazos la luna de seguridad de la puerta de la tienda con un adoquín. Para conseguir abrir un hueco por el que colarse tuvo que dar al menos una docena de porrazos, algo que provocó que los vecinos se despertaran. El ladrón consigue abrir un hueco en la luna por el que acceder a la tienda y mientras tanto, un vecino al que había despertado con sus golpes, avisó a la Policía.

El ladrón, de 48 años, solo pudo llevarse dos cascos de la tienda valorados en unos 330 euros. Pero por avaricia o porque el robo le debió parecer tremendamente sencillo, no se le ocurre otra cosa que volver a los diez minutos de haber realizado el primer robo a la misma tienda para intentarlo con el segundo, el problema para él fue que la Policía ya había llegado a la tienda y que él no se enteró.

Vuelve a entrar a la tienda por el mismo hueco por el que había entrado la primera vez pero esta vez se encuentra con la gran sorpresa de que ya se encontraban dos agentes dentro. Los agentes se quedaron atónitos y procedieron a detener al ladrón quien, además, los llevó directamente a su casa para devolver los dos cascos robados.

Tal y como indica ‘El Norte de Castilla’, el individuo detenido debe tener problemas muy serios con las drogas lo que podría justificar su falta de cabeza para actuar como ha actuado volviendo a la tienda de la forma que volvió. El caso es que ahora suponemos que tendrá que hacerse cargo de los destrozos causados para realizar su primer robo y vérselas con la Justicia.

Lo dicho, o muy tonto o las drogas le han dañado demasiado.

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