Parece que a Pedro Sánchez se le queda pequeño el puesto de Presidente del Gobierno y quiere aspirar a más, aunque para ello tenga que saltarse todas las normas e incluso la Ley. Desde que fue nombrado Presidente del Gobierno han sido muchas las ocasiones en las que ha despreciado por completo las funciones que la Constitución encomienda al Rey y eso es algo que están empezando a hartar en la Zarzuela.

Pero lo que ha hecho en los últimos tiempos intentando arrinconar de una forma descarada al Felipe VI es algo que ya clama al cielo. Y parece que los motivos, aparte de su vanidad y de sentirse completamente endiosado, no son otros que sus relaciones con Podemos y ERC, dos partidos tremendamente anitimonárquicos que han aprovechado cualquier ocasión que se ha puesto a su alcance para atacar la figura real.

Resultan especialmente curiosas las críticas de un tipo como Pablo Iglesias a la monarquía cuando él mismo coloca siempre a sus parejas en los puestos de más responsabilidad de su partido convirtiendo Podemos en un partido familiar. Pero el caso es que el viaje a Cuba tras las elecciones y la foto del abrazo entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez sin que el Rey haya propuesto ningún candidato es lo que ya ha debido acabar con la paciencia dentro de la Casa Real.

Debido a ello, el Rey se ha negado a viajar a Argentina, viaje que Pedro Sánchez pretendía que hiciera el día diez, que es el día que precisamente tenía fijado para iniciar las rondas de consultas para proponer a un candidato.

Átense los machos con Pedro y Pablo, si tratan de esa forma y con ese desprecio al Jefe del Estado imaginen lo que pueden hacer con todos nosotros que no somos más que simples ciudadanos de a pie. Se avecinan tiempos difíciles que nada van a tener que ver con una democracia, ya lo verán.