Montero e Iglesias puño en alto

El podemismo se ha “levantado en armas” a través de las redes sociales por un artículo publicado por ‘La Otra Crónica de El Mundo’ titulado “Pablo Iglesias e Irene Montero: niñera, escolta-recadera, chalé… el ascenso de los líderes de Unidas Podemos“.

Y lo gracioso no es que se hayan levantado en armas para defenderlos, lo gracioso es el principal argumento que utilizan para hacerlo: “¿Por qué no van a tener derecho a vivir dónde y cómo quieran?” Y lo primero que habría que contestar a esos podemitas cuando argumentan de esa forma para defender a sus “amados líderes” es que no lo tienen porque ellos le han quitado ese derecho a los demás, es más, esos mismos podemitas han justificado hasta ahora que sus “amados líderes” critiquen a los demás por vivir dónde y cómo quieran.

Desde que Pablo Iglesias, Monedero, Errejón y compañía fundaron Podemos se han pasado el tiempo criticando la forma de vida del resto del mundo y sus ingresos para poder llegar a alcanzar esa forma de vida. ¿Por qué ellos se molestan tanto ahora cuando les toca tomar una dosis de su propia medicina? Fácil, se creen poseedores de una superioridad moral con respecto al resto de los mortales y no lo soportan.

Tuit de Pablo Iglesias sobre el ático de Luis de Guindos

Pero la realidad es que han hecho de la política su forma de vida, su profesión y la han convertido en un método de enriquecimiento con el que no se han jugado ni un duro de su patrimonio o de su tiempo estudiando como han hecho el resto de los mortales. Hoy ya no podrían vivir de otra cosa y, lo que es peor, encima al personal que trabaja a su servicio como si fueran los “señoritos” de “Los santos inocentes”.

Claro que podrían vivir dónde y como quisieran, si no fuera por un pequeño detalle: ellos no soportan que los demás hagan lo mismo porque son comunistas.

Enlace directo al artículo de ‘El Mundo’.