COP25

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Nos encontramos en una semana que no se distinguen conceptos básicos de la Naturaleza, mezclan:  conservar medio ambiente, ecología y cambio climático.

Son elementos que están interrelacionados, fruto de la Creación Divina, y como se dice desde el estudio científico, propio de la Geografía, se trata de las interacciones de la naturaleza, que en lenguaje postcientífico, quienes son ignorantes, dicen transversalidad, pero hay que diferenciar los elementos de la naturaleza y evaluar con realidad las relaciones y el lugar de modos y medios  de equilibrio de cada elemento para la vida humana.

El medio ambiente es el estudio de los elementos geonaturales en sí, la ecología estudia las relaciones entre los elementos geonaturales y la vida humana, y el ‘cambio climático’ es la apocalípsis del globo  terráqueo, que suceden cada decenas de milenios, y no en 100 años, como dicen los ideólogos políticos y acientíficos, que plantean ahora cansinamente la COP”25″, vigésimoquinta Cumbre. Cuándo desde 1990 a 2014 no ha habido cambio de temperaturas. Es todo un revolutum de ignorancia de poder político-ideológico y económico. Verdad y libertad van siempre unidas, y mentira y opresión también.

El COP25 es un espectáculo mediático de los fuertes intereses económicos en energías aerosolares de la familia show Thunberg utilizando a una menor enferma de los nervios y amargada y de mil instituciones “de politicastros”,  los nuevos capitalistas verdes, que han llevado a la desinversión de producción de 11 trillones de dólares, y cuyo fin es destruir los valores del hombre en su actividad histórica que nos ha traído a un sistema de vida del siglo actual impensable, mejorable, y más solidario.

Es de locos, COP25 nos quieren llevar a vivir a modos prehistóricos, a un retraso a varios milenios en que su fuente de energía era el fuego, de taparrabos de forma de vida y longevidad de 20 años.

La destrucción humana de la Naturaleza y del hombre radican en los pecados personales: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia. Mientras que el equilibrio de la Naturaleza por contra se consigue cuándo los hombres vivamos las virtudes personales solidarias: castidad, diligencia, templanza, paciencia, caridad, generosidad y humildad. Y entonces conseguiremos un Medio ambiente, Ecología y Clima equilibrado, al aplicar dichos valores en nuestras vidas familiar, laboral y social. Así sea.

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J.R. Domínguez
Hombre de amor a la libertad y al humanismo cristiano en el mundo occidental. Nacido en Córdoba, doctor en Geografía por el Instituto Juan Sebastián Elcano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Universidad de Zaragoza. Profesor Titular de Universidad de Análisis Geográfico Regional.