SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

La izquierda está aterrada con Vox. Es más que evidente, una cosa es el enfrentamiento político normal y otra cosa muy distinta la fobia que tienen a Vox desde el PSOE a Podemos, pasando por Más Madrid, ERC o Bildu. Pero en el caso de Más Madrid el problema es aún mayor, sus nefastos resultados en las elecciones generales les han provocado un serio problema económico por el que tienen dificultades para devolver los microcréditos a sus simpatizantes y pagar a proveedores.

Por lo tanto tienen que buscar financiación económica por donde haga falta. Carmena está a punto de abandonar el barco antes de que se hunda del todo y Errejón, acostumbrado a tenerlo todo fácil, no está pasando por su mejor momento. Y la única solución que se les ha ocurrido es ofrecerse al PP y a CS en el Ayuntamiento de Madrid para evitar el apoyo de Vox y, de paso, ellos coger algo de colchón económico.

Lo más fuerte de todo no es ese apoyo ofrecido, lo más fuerte es lo que han pedido a cambio de ese apoyo. Su petición ha sido aumentar en un 45 por ciento los servicios de atención y acogida a víctimas de violencia de género y sus hijos, que no se realicen más vertidos en Valdemingómez y el lanzamiento de la línea M-35 para autobuses.

Es decir, en el caso de la violencia de género lo que pretenden es que haya más dinero para que, en el “chiringuiteo” habitual de la izquierda, a ellos se les quede algo “entre las uñas”. Pero Martínez Almeida ha rechazado esa propuesta y la ha comparado con el perdón de Bardem: “Estamos ante una maniobra artificial. Esta propuesta de Más Madrid me merece la misma consideración que la petición de perdón de Javier Bardem, que gustoso acepto pero que en cuanto a la veracidad me parece más bien dudoso. Es una cortina de humo que pretenden hacer en el último momento, si querían algo hubieran llamado al alcalde y no a la prensa“.

Más Madrid huele a cadáver político a kilómetros. Además, las caras visibles en las que estaba basado ese proyecto, Carmena y Errejón, ya ni se miran y es más que probable que su futuro inmediato sea el de quedarse al borde de la desaparición. Este tipo de propuestas solo parecen los últimos coletazos del moribundo.