SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

El 30 de julio de 2009 y a pocos minutos de que fueran las dos de la tarde, Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, dos guardias civiles del acuartelamiento de Palmanova se disponían a coger su vehículo para dar comienzo a su servicio. Pero nada más acceder al vehículo una bomba lapa que ETA había instalado en los bajos del mismo explotaba acabando con la vida de los dos guardias civiles.

Diego Salvá Lezaun, nacido en Pamplona en 1981, hijo de una pamplonesa y del afamado urólogo mallorquín Antonio Salvá Verd. Había ingresado en el cuerpo el 25 de agosto de 2008, y poco después sufrió un gravísimo accidente de motocicleta que le mantuvo varias semanas en coma. Fue destinado a Palma en enero de 2009, donde se encontraba como alumno en prácticas.​ Llevaba cuatro días asignado al cuartel de Palmanova. Fue enterrado el 30 de agosto en el cementerio de Palma.​ El 5 de agosto el Ayuntamiento de Pamplona acordó por unanimidad poner su nombre a una calle en la zona de Ripagaina.​

Carlos Sáenz de Tejada García, nacido en Burgos en 1980. Tras finalizar sus estudios secundarios se incorporó al ejército, siendo destinado al acuartelamiento de Castrillo del Val en la provincia de Burgos. Se incorporó a la Guardia Civil en febrero de 2008, y en julio fue destinado a Mallorca, donde cumplía un año de servicio.​ Tras los funerales celebrados en Palma, su cuerpo fue trasladado a Burgos, donde fue enterrado el 1 de agosto. Al igual que ocurrió con su compañero, el Ayuntamiento de Burgos acordó también la concesión de una calle de la ciudad en memoria de Sáenz de Tejada, que además fue nombrado Hijo Predilecto.

Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada

Un segundo coche bomba

Al haberse producido la explosión del primer artefacto que costó la vida a los dos guardias civiles justo delante del cuartel, los miembros de la benemérita comenzaron a inspeccionar toda la zona. El perro Ajax, un pastor alemán de la Guardia Civil, y su guía, el sargento de la Guardia Civil Juan Carlos Alabarces Muñoz, se encontraban en Mallorca porque en ese momento pertenecían al Grupo de Explosivos del Servicio del Rey.

Ambos participaron en el rastreo que se estaba realizando tras el atentado que costó la vida de Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá. Tras unos minutos de rastreo, Ajax detectó algo sospechoso en uno de los coches que se encontraban estacionados delante del cuartel de la Guardia Civil. Se sentó junto al coche y se quedó inmóvil al lado del mismo.

Había descubierto un segundo coche con otra bomba lapa en sus bajos. Al contar el dispositivo de la bomba con un sensor de movimiento, esta podría haber provocado una masacre. Los artificieros de la Guardia Civil procedieron a detonar el artefacto de una forma controlada evitando de esta forma su explosión y una nueva matanza.

Ajax recibió el 11 de junio de 2013 la Medalla de Oro de la organización benéfica veterinaria líder del Reino Unido: People’s Dispensary for Sick Animals. Ese mismo mes, pero el día 18, Ajax fue recibido en audiencia por el Rey Juan Carlos en el Palacio de la Zarzuela.

El 6 de agosto de 2013, Ajax moría tras haberle detectado su veterinario una infección en el hígado. Su guía, el sargento Alabarces declaraba tras la muerte del perro: “No he parado de llorar… ha sido como perder a alguien de mi familia“.