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Como decíamos el otro día, no vamos a entrar en los hechos probados o en los pormenores del caso de los jugadores de la Arandina, vamos a entrar en la sentencia en sí de este caso. ¿Treinta y ocho años por una agresión sexual que no queda probada en la propia sentencia más que por la versión de la víctima? ¿Treinta y ocho años? ¿Dónde está la igualdad de los españoles ante la Ley? ¿Dónde está la presunción de inocencia cuando quien acusa es una mujer y el acusado es un hombre?

El caso es que últimamente parece que los jueces dictan sentencias para ser más populares y conseguir retuits en las redes sociales. Y eso es una gran desgracia. De lo contrario no se entiende cómo es posible que la condena en el caso Arandina sea de 38 años mientras asesinos como Rodrigo Lanza sean condenados a cinco. Pero aún hay más porque, tal y como dice Federico Jiménez Losantos en su programa, José Bretón fue condenado a 40 años por matar y quemar a sus hijos. ¿Dónde está la proporcionalidad?
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Y la cosa parece ser que es por lo que decíamos antes: la popularidad o impopularidad de un juez por dictar una sentencia u otra en según que casos, como por ejemplo este o el de “la manada”. Nosotros decimos que parece que los jueces buscan “retuits” o “me gusta” en las redes sociales, Jiménez Losantos dice que “son jueces anchoas como Revilla que van a salir en la tele” y por desgracia es más o menos lo mismo, todos tenemos las mismas sensaciones con según qué sentencias.

Y a todo esto habiendo escuchado, como hemos escuchado todos, los audios de la víctima en este asunto que dan la sensación que “sufrida víctima” tiene bastante poco.

En su editorial, Federico Jiménez Losantos desmonta por completo esa sentencia. Desmonta, también, a muchos de esos jueces que no dictan sentencias basándose en la ley y lo hacen basándose en la popularidad. Pero es que, además, desmonta a los cada vez más vergonzosos medios de comunicación que aplauden con fervor una sentencia que, a todas luces, parece completamente injusta y desproporcionada.