Kuklós

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La vida, ese sendero que todos tenemos que recorrer y atravesar, a veces nos depara alegrías, tristezas, dificultades y situaciones que nos hacen aprender y sobre todo generarnos fuerza para superarlas.

Eso les ha pasado a dos amigos, dos excepcionales personas, gallego él, abogado, trabajador de la Agencia Tributaria en Almería y escritor, Jacobo y a su esposa, Tere, una joven asturiana que en el último año, ha recibido la visita de una “meiga mala”, de una meiga portadora de una dura y difícil enfermedad llamada cáncer y que después de una lucha cruel, han derrotado, con fuerza y buen resultado, porque Tere, ha puesto toda su fortaleza como persona y como mujer, para quitarla de su vida, vencerla y ser la grumete de ese barco capaz de recorrer los mares de su existencia.

Kuklós

Como ha recibido este regalo de vida, Jacobo Otero, su marido y que además de ser un gran servidor público, cuenta la vida en sus libros de relatos, ha decidido donar las ganancias de una de sus obras, a la Asociación Española contra el cáncer de la provincia de Almería.

Jacobo Otero, empezó su andadura literaria, con la publicación de una novela dedicada a un profesor fallecido, que fue declarada entre las diez mejores obras de los colegios de Lasalle de toda España.Jacobo Otero, ha ganado diversos premios literarios por novelas como Operación Sidi, en el certamen de narrativa del grupo Eride, Expediente Othalan y la Espuela del Dragón y particularmente, una de sus obras Kuklós, obra que será destinada a esas ayudas para la lucha contra el cáncer.

Kuklós es un libro de relatos, aparentemente inconexos, pero que albergan una sorpresa final. Desarrolla la vida de Martin Telafonte, un muchacho que soñaba con hacer grandes cosas, que un día recibe una carta, que supone el contrato de su vida como analista internacional, recorriendo el mundo, solucionando problemas, sin darse cuenta de que a veces, los sueños propios, ahogan los de los demás, hasta que veinte años después, estando en Bahamas, siente un ataque de nostalgia, regresando al pueblo que le vio nacer. A este se suman otros cinco relatos, dignos del fin destinado y precioso motivo para sacar las ayudas que precisan las personas que sufren esa maldita enfermedad.

Jacobo Otero y Tere, este matrimonio que han tenido una grave tempestad en su vida a causa de la enfermedad, han entrado en un periodo de “nueva vida”, llena de esperanza con un horizonte prometedor, pero vigilante porque durante ese sendero de navegar por la existencia, siempre pueden estallar vientos, mares y tempestades que dificulten el día a día, pero contando con la fortaleza que demuestran, superarán esta travesía con el espíritu tenaz, intrépido y lleno de valentía de dos excelentes personas y de dos seres humanos maravillosos.

En todo este tiempo, sábado a sábado Jacobo y yo hablábamos de los avatares de esta travesía, a veces tristes, a veces esperanzados, a veces preocupados, pero con la seguridad de que el final del trayecto, sería positivo en vidas, en experiencias y sobre todo  en dar y darse ese cariño que alimentaba sus almas para conseguir que ese temporal parecido a una galerna del Cantábrico, pasara de sus existencias, sin daños, sin secuelas y sobre todo trayendo unas ganas de vivir tremendas, pero con el convencimiento de que sus experiencias, pueden ayudar a los demás .

Jacobo, seguirá trabajando en ese Mar de Alborán cumpliendo sus servicios a España usando sus ratos de asueto para escribir novelas y relatos y Tere, esa rubia asturiana de sonrisa fácil, liberada de ese injusto mal que le ha llegado y al que le ha vencido, seguirá cuidando de sus dos hermosas criaturas, mirando de reojo tanto al apóstol Santiago como Compostelana de adopción y a su querida Santina, la Virgen Madre de las tierras de D.Pelayo, a quienes visitará pronto, para darles las gracias por mimar su alma, dar serenidad a su mente y sobre todo, por hacer que esa “meiga mala”, haya desaparecido para siempre.

Como se dice en el conjuro gallego más conocido, en donde se prende fuego al orujo, “ meigas fora, meigas fora”, ambos dos, en esas tierras almerienses que residen acariciados por un calmado mediterráneo y un sol que les visitará 360 días para darles calor en el alma y mimos a su espíritu, les haga vivir felices y conscientes de que  solo han pasado un mal episodio y que la vida será todo lo Bella y hermosa que se propongan.

Recordad amigos que cuando leáis Kuklós, además de disfrutar con los relatos de este compostelano de sentimiento, haréis que comprando su libro, seáis un granito de arena para la lucha e investigación de esa terrible pero vencida enfermedad que es el cáncer , mientras que su autor, Jacobo Otero, siga cuidando de todos nosotros en su base de la Agencia Tributaria almeriense y regalando su alma creativa para ayudar a mejorar la vida y dar una esperanza a quienes sufren esa lacra que llega a veces para que a partir de ese momento, la vida, la esperanza y el apego a nuestros semejantes, se conviertan en la medicina que el ser humano precisa para sobrevivir.