SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

La palabra que mejor retrata a ese personaje pelota, anodino y vulgar del PSOE llamo Rafael Simancas, esa palabra sería la de “nada”. Porque eso es lo que vemos reflejado en la cara de Simancas cada vez que le escuchamos o le vemos intervenir en algún lugar público: la nada más absoluta.

Pelota y servil con cualquier jefe que le pongan, este calienta-asientos no es más que el chico de los recados del secretario general de turno o del secretario del secretario cuyo único objetivo en la vida es que le incluyan en la próxima lista electoral y así poco a poco llegar una jubilación dorada tan inmerecida como excesiva.

No ha dado palo al agua nunca y en la única ocasión que lo ha intentado ha hecho el ridículo más espantoso, como cuando intentó ser Presidente de la Comunidad de Madrid. Es la cara ‘B’ de cualquier disco malo y el campeón mundial del servilismo más exagerado y obsceno. Pero a este le da igual, ande yo caliente ríase la gente. Es totalmente consciente que con lo que vale no puede aspirar a nada y todo lo que le venga de prestado bien vale la dignidad de la que ya carece por completo.

En estos días se ha fotografiado y ha negociado con golpistas, con pretarras, con miembros de la CUP, pero a él todo eso le da igual. Con tal de garantizarse un sillón y un puesto en las listas, todo lo demás le importa un rábano. Y encima, para justificarse, dice majaderías como estas: “¿Nos van a dar lecciones de con quién se puede hablar y con quién no? ¿El PP? ¿Mientras pacta gobiernos con #ultras que 👉Desprotegen a las mujeres de sus maltratadores 👉Insultan a los hijos de familias monoparentales 👉Criminalizan niños inmigrantes? #VaASerQueNo“.

Qué mequetrefe y qué pelota eres, Simancas. No vales para nada.