chivato

SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

La Unión Europea, fiel a su filosofía de legislar hasta el infinito no fuera caso de que algo se le escape, aprobó el octubre pasado la directiva Whistleblowing (del inglés whistleblower o denunciante), para la protección de las personas que informen sobre infracciones del Derecho de la Unión, lo que de toda la vida y desde bien pequeños hemos llamado despectivamente el chivato.

El argumento es que esta figura ha sido un elemento más que importante en Estados Unidos en la lucha contra la corrupción, los cárteles y la investigación de irregularidades empresariales. La protección de estos poliespías se hará a través de una legislación que, como no, contemplará multas bien sustanciosas a aquella empresa o particular que la tome con ellos.

Esta normativa debe traducirse en legislación en todos los Estados de la Unión antes de dos años y de hecho ya hay quinces estados que han legislado, España, como Estado, aún no, si bien ya está en ello, sí legisló la Comunidad Valenciana que probablemente sirva de modelo para la ley estatal. Será obligatorio hacerlo para empresas de más de 50 empleados y en todas la administraciones públicas, excepto ayuntamientos de menos de 10.000 habitantes, que habrán regular cauces y procedimientos internos de denuncia y contemplar sanciones económicas a toda acción que suponga represalia sobre estos nuevos adalides de la moral que, movidos por una búsqueda de la virtud pública y privada, denuncien hechos reprobables.

Si, hasta ahora, ya en muchos casos era bien duro trabajar con compañeros que cuando te girabas, te la pegaban, imagínense si ademas actúan de guardia urbano, inspector de hacienda e inquisidor en simultáneo. El buen ambiente sin duda está garantizado. Lo siento, no me gusta, sobran leyes y nunca nadie ha prohibido a un humano denunciar un delito. Será supongo muy eficaz proteger la figura del chivato incuso incentivándole económicamente, pero al menos a mi, que quede claro, el chivato, el soplón, el delator, el acusica, no me gustan nada y, lo que aún me gusta menos, y me da asco, es aquella sociedad que hace que esta figura tan repelente sea necesaria.

No entiendo nada. Hay código civil, hay código penal, hay policía, hay fiscales. ¿No les vale todo eso que necesitan añadir a un puñetero chivato? ¿Alguien me lo explica?

@jmfrancas

Canal de YouTube del autor