SÍGUENOS EN FACEBOOK

SÍGUENOS EN WHATS APP

SÍGUENOS EN TELEGRAM

Hemos llegado a un punto en España en el que cualquiera hace lo que le da la gana dentro de nuestro país excepto los que somos de aquí. Hasta tal punto llega la falta de mano dura con la delincuencia que los delincuentes no solo se pasan la Ley por el “forro”, sino que ofrecen descabelladas y vergonzosas excusas tras cometer sus actos vandálicos.

En este caso, cuatro individuos de origen afgano, ni cortos ni perezosos, no se les ocurre otra cosa que tapar con cemento el memorial de las víctimas del atentado de Las Ramblas de 2017. La Guardia Urbana ya ha denunciado estos hechos por daños al patrimonio y un presunto delito de odio.

Pero por si esto fuera poco, ahora llega la excusa que han puesto estos individuos para justificar su vergonzoso y ofensivo acto: alegan que “las letras árabes no se pueden pisar”. Es decir, llegan a España y ante un recuerdo tan delicado como es el de las víctimas de unos atentados como los de Barcelona, los cuatro “fulanos” llegan y tranquilamente lo tapan con cemento porque ellos, afganos, así lo han decidido al verlo.

 

¿A alguien le puede parecer normal todo esto? Porque parece que a estos tipejos les parece lo más normal del mundo. Llegan a un país que no es el suyo, los acoge y ellos deciden cómo tenemos que funcionar y qué tipo de cosas podemos o no podemos hacer en función, exclusivamente, a sus costumbres, a las de estos “cuatro gatos”.

¿Pero saben qué es lo peor? Que seguramente no les vaya a pasar absolutamente nada como sucede normalmente. Se irán tan tranquilos y nosotros nos tendremos que “comer” sus decisiones y sus costumbres porque a ellos les de la gana. Vamos de mal en peor, cuesta abajo y sin frenos.

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL