41 años

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En medio de estos tiempos convulsos, políticamente hablando, la vida sigue y estamos celebrando los 41 años, el 6 de diciembre de 1978, del referéndum del proyecto de ratificación de la Constitución Española en el que nada más y nada menos que por mayoría absoluta y aplastante el 91,81% de los ciudadanos con derecho a voto, hablaron y dijeron sí al proyecto de Carta Magna, la Constitución Española que sería sancionada por su Majestad el Rey Juan Carlos I ante las Cortes, unos días después, el 27 de diciembre de 1978.

No lo viví, tenía tan sólo un par de meses de vida pero supongo que la tarea de elaborar la Carta Magna fue ardua y larga. Horas y horas de serios debates que tuvieron que mantener y llevar a cabo “los siete padres de la Constitución”, para que se pudiera elaborar y redactar nuestra Constitución, aún en medio de las grandes diferencias políticas que les separaban ideológicamente, lograron juntarse, debatir y unirse en un gran proyecto común de unidad, de deberes, derechos y libertades para todos los ciudadanos españoles, independientemente de la comunidad autónoma dónde hayan nacido.

Tras, nada más y nada menos que 36 años de dictadura, los españoles nos otorgábamos  y hacíamos posible, que la unidad en lo fundamental, a pesar de las diferencias que nos habían separado y seguían separándonos era posible en una incipiente democracia que había comenzado su andadura un año antes, el 17 de junio de 1977.

Para ser fieles a la verdad de los hechos históricos, y no aceptar por valido la petición, la exigencia de autodeterminación e independencia tanto a nacionalistas catalanes, ERC y vascos, PNV, decir que, en 1977, estos dos grupos presentaron dos enmiendas, 104, 591 al artículo 2 que trata sobre la indisoluble unidad de España. Las enmiendas nacionalistas que no salieron adelante, en ningún momento hablaba de independencia ni autodeterminación, sino de unidad y sobre autonomía de regiones.

Si hoy, los padres de la Constitución de 1978, levantaran la cabeza, pienso que nos pedirían a todos los españoles una defensa férrea de nuestra Carta Magna, con el espíritu con la que fue elaborada, para que no siguiera siendo vapuleada, pisoteada por los que no la quieren, pero que curiosamente a esos mismos la Constitución les garantiza, les salvaguarda como ciudadanos sus derechos y libertades.

En nuestra mano, en la mano de los constitucionalistas, está el que hagamos que se respete, por parte de aquellos que quieren acabar con ella, y pueda seguir haciéndose realidad se cumpla las libertades y derechos que nos dimos a nosotros mismos en 1978.

Un artículo de Aitor Miranda Vivanco (Concejal en la Villa de Yécora, Álava)

3 Comentarios

  1. Ante el problema separatista que amenaza a los españoles desde que nos impusieron esa constitución del 78 que solo ha favorecido a la desigualdad y el odio entre comunidades autónomas, desde Democracia Nacional pedimos al gobierno una reforma en la constitución que, como en el resto de países occidentales, proteja la soberanía y la unidad de todo el territorio español así como la igualdad entre las distintas regiones que lo conforman.

  2. Menuda mierda de Constitución tenemos; pero lo cierto es que no se merece nada mejor la inmensa cantidad de basura humana que pulula (y vota) por este país.

  3. Buenos días amigo, siento decirte que fuí de los que llenaban los mítines de Don Blas Piñar. Y estábamos por el NO a esta constitución.
    Así que lo más que hago es acatarla de momento. Defender sólo defiendo a la Patria, y si entiendo que la constitución la perjudica, entonces la atacaré.
    Desde mi juventud soy consciente de que entre los “padres” de la criatura había desafectos al Estado Nacional, de ahí mi posición en el NO.
    Un saludo.

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