Programa Vox propuesta homófoba machista

Se llama Miguel González, según dice en su cuenta de Twitter es periodista de internacional y defensa de ‘El País’ y acaba de cumplir 60 años, que no se notan en esa cabecita loca, por cierto.

Pues bien, el tal González, el periodista de 60 años que debería tener la cabeza más amueblada, dice estar agradecido a Vox por hacerle volver a tiempos de cuando era joven y sentir la nostalgia de su vida en época franquista por la prohibición que ha realizado Vox a su empresa de entrar en sus actos.

Sesenta años y sigue con un cerebro manipulador cumpliendo órdenes de su amo, manipulando a su vez a los demás y mintiendo como un bellaco. Porque lo que no cuenta este sexagenario es el motivo por el que Vox no deja entrar a su empresa a sus actos. Debe ser que a sus sesenta años le parece estupendo que se haga cordones sanitarios contra un partido por su ideología o por sus opiniones.

O le parece fantástico que, tras ser insultado por un diario cada vez más patético y manipulador, la víctima haga como que no ha pasado nada y les permita meterse en su casa, en su privacidad, como si no hubieran roto un plato, como si no hubieran insultado y ofendido a sus votantes.

Sesenta años que dice tener este periodista y que solo le han servido para ir envejeciendo porque madurar, lo que se dice madurar, no ha madurado ni un poco. Qué sesenta años más desperdiciados, señor González. Siga intentando tomar el pelo a sus lectores de una forma tan descarada, a lo mejor a los ochenta consigue convencer a alguno. Ya va teniendo una edad para dejar de ser tan manipulador y tan sectario.