Bebé (Pixabay)

Una pareja desea tener un hijo y no pueden. Se someten una fecundación in vitro y finalmente consiguen tener a su, en principio, ansiado bebé. Pero surge un “grave” problema para estos padres tan “cariñosos” cuando el pequeño nace en un hospital de Turín, los médicos le diagnostican una enfermedad rara y, ante esto, los padres decicen abandonar al pequeño.

La enfermedad diagnosticada al pequeño se llama “ictiosis arlequín” y es muy poco frecuente. Sus efectos son visibles desde el nacimiento: la piel se cubre de escamas y sus párpados y labios están dados la vuelta y presenta ciertas malformaciones en la nariz, las orejas y los dedos.

Pero por suerte, el pequeño Giovannino no presentaba ninguna alteración neurológica, lo que le pasa es que no puede exponerse a la luz. Una vez se ha conocido la noticia en Italia el pasado miércoles, han sido muchas las parejas que se han ofrecido para adoptar al pequeño e incluso muchas de ellas han descrito cómo les gustaría acogerle en su hogar. También, La Piccola Casa della Divina Providenza del Cottolengo se ha ofrecido a hacerlo.

Por suerte, a Giovannino no le van a faltar hogares que quieran adoptarlo donde es seguro que va a recibir mucho más amor del que podría haber recibido de sus padres. Queremos un mundo en el que todo sea perfecto, que nuestros hijos nos salgan rubios, altos, guapos, inteligentes y que sean estrellas deportivas, pero eso es imposible porque ninguno de nosotros somos perfectos.

Lo que resulta increíble es que, en nuestra imperfección, busquemos que los demás lo sean o que, de lo contrario los rechacemos. Pero si esto resulta increíble, lo que resulta ya de pura ciencia ficción o de película de terror es que el rechazado sea el propio hijo hasta el punto en el que esa imperfección lleve a los padres a abandonarlo. Ojalá reciban el castigo que el Karma siempre suele otorgar en este tipo de casos.