Rosalía

Rosalia, el fenómeno musical más importante del momento, la artista que cada día causa más admiración, acaba de meterse en el ámbito político donde nadie la ha llamado al tuittear “Fuck VOX» (Jódete VOX). Ella sabrá por qué. Cómo cantante, tengo que reconocer que me sigue causando gran admiración, su puesta en escena en la gala de los Goya de la canción ‘Me quedo contigo’ de los Chunguitos me sigue pareciendo inmejorable; como persona, para mi sigue teniendo, como tengo yo, todo el derecho de manifestar su opinión sobre cualquier tema incluso sobre los distintos partidos políticos que ahora se baten en España.

Probablemente en el caso de una figura pública pronunciarse políticamente de manera tan contundente, tiene su coste: el amor de algunos y el desprecio de otros, lujo que en muchos casos un artista, cantante, actor, escritor o pintor, no se puede permitir. Cuestión distinta es el nivel en que, uno o una, exprese su opinión y en este caso el tono empleado, de lo más soez, no parece que se compadezca mucho con el ámbito de la cultura a la que ella, por su profesión, pertenece.

Rosalía tiene todo el derecho a ser la mejor, su esfuerzo le cuesta; tiene todo el derecho a posicionarse en política, con el coste que ello conlleve; pero debería mejorar mucho el nivel cuando se expresa, el insulto vulgar no parece estar a la altura de su categoría de artista.

No entiendo nada. ¿Tanta altura musical no exige también mucha más altura humana? ¿Alguien me lo explica?

@jmfrancas

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