Un gobierno puede ser bueno, malo o regular. Para nuestra desgracia, en España estamos demasiado acostumbrados al gobierno malo, tanto lo estamos, que incluso el regular nos podría parecer bueno y hasta extraordinario. Pero bueno, malo o regular, lo que es totalmente inadmisible con un gobierno es que tomen el pelo a los ciudadanos de la manera tan descarada en la que lo hace este. Es como que te estuvieran llamando imbécil a la cara.

Andan tan sumamente “sobrados” que su descaro llega a límites insospechados. Y ese límite lo ha superado el ministro Ábalos por completo en su comparecencia para explicar los datos de paro publicados ayer, los peores desde 2012. Que este ministro nos cuente que esos datos se deben a que la gente se apunte más al paro porque tienen mas “confianza en lograr trabajo” es totalmente indignante. Es una tomadura de pelo para todos y lo que es mucho peor, para aquel que acaba de sufrir la desgracia de quedarse sin empleo.

Así de caraduras son

Con esas palabras, Ábalos nos está diciendo que es una experiencia tan “gratificante” que hasta a él le gustaría pasar por ella puesto que su gobierno genera tanta confianza, que es seguro que el parado encontrará empleo de inmediato. Te acabas de quedar en el paro y el ministro te está llamando idiota a la cara porque quedarse en el paro en estos momentos no es cualquier cosa, es un problema mayor de el que sería en cualquier otra ocasión.

Todos sabemos, a pesar de lo que diga el gobierno, que la crisis que se avecina es de las grandes puesto que es crisis sobre crisis. Y hay que tener en cuenta, además, que todavía no habíamos superado del todo la que nos dejó Zapatero. Retengan en su memoria estas y otras muchas palabras de este gobierno y si aún así deciden votarlo, todo lo que les pase a partir de ese momento no será culpa del gobierno, será culpa suya.