Después de la nota de queja de la Asociación de Fiscales defendiendo su independencia tras las nefastas palabras de Pedro Sánchez en las que decía que estaban a las órdenes del gobierno, el presidente en funciones ha intentado arreglar el desaguisado en el que él mismo se ha metido, sin ayuda de nadie, con un mensaje en Twitter.

Y. como suele pasar en estos casos, el arreglo empeora todavía más las cosas puesto que es contar algo que, en principio, debería ser una obviedad. Si, en teoría, existe la separación de poderes y esa separación de poderes está marcada por la propia Constitución, ¿para qué explicarlo? Esto debería resultar obvio.

 

Pero no, Sánchez, en su habitual tono chulesco, se pasó de frenada con sus declaraciones en Radio Nacional de España y ahora los bomberos, sus asesores, no consiguen apagar el incendio que un más que descerebrado Sánchez ha provocado. A este hombre no se le puede dejar solo porque, a la más mínima, mete la pata hasta corvejón y, por muy acostumbrados que nos tenga a meter la pata, eso no puede ser nunca algo justificable y bueno si tenemos en cuenta que, mal que nos pese, este individuo ególatra, vanidoso y chulo es el Presidente del Gobierno.

Pero es que, además, están las formas. Su actitud con el presentador de Radio Nacinal de España fue de un completo maleducado. Con la chulería que le contestó casi vino a decirle que él era su jefe y que estaba donde estaba gracias a él. Lo dicho, Sánchez sigue haciendo el indio y parece ser que eso no afecta en a sus expectativas electorales. Las encuestas siguen pronosticando su victoria a pesar de todo.

Y otra cosa, querido presidente, se te ha entendido muy bien. Deja de tratarnos como imbéciles. Por cierto, el abogado de Puigdemont está encantado con tu metedura de pata, campeón.

1 Comentario

  1. Por una sola vez, y sin que sirva de precedente, le doy la razón a Pedro Sánchez, EL GUAPO.
    Los fiscales siempre han sido total y absolutamente DEPENDIENTES, y la mayoría sumisos, muy sumisos.
    Además la propia estructura del cuerpo, totalmente militarizada, llena de jefes y de tenientes de jefes, hace que el que se desmande acabe expedientado y sancionado, o se le haga la vida imposible.
    Y algo debo de saber del asunto, pues he sido fiscal sustituto, es decir, interino, durante muchos años.
    Además el estatuto orgánico del ministerio fiscal solo HABLA DE AUTONOMÍA, nunca de INDEPENDENCIA.
    Los únicos que son, o por lo menos podrían serlo, INDEPENDIENTES,. son los jueces, pero no los fiscales…

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