Hay una cierta euforia entre los simpatizantes de PP y Vox con las últimas encuestas publicadas por distintos medios de comunicación en las que se refleja un importante ascenso de estas dos formaciones políticas. Esa euforia por las encuestas, a pesar del CIS, puede llevar a la desmovilización de los votantes de estos dos tipos de partidos pensando que “ya está todo hecho” y no es así.

Es importante recordar cómo, en las pasadas elecciones de abril, el resultado de Vox, por ejemplo, produjo en muchos una importante decepción y eso fue provocado por las encuestas que otorgaban a Vox más escaños de los que finalmente obtuvieron. Pero es que pasó algo similar con el PP, ninguna encuesta, excepto la del CIS, vaticinó la importante bajada en escaños que sufrieron entonces.

Y teniendo en cuenta que esas encuestas son encargadas por los grandes medios de comunicación que están, además, frontalmente en contra del PP, pero sobre todo de Vox, no hay que fiarse en lo más mínimo de ellas y hay que pedir a los votantes de esos partidos que acudan a votar el domingo, a pesar de las encuestas.

El PSOE va moviendo fichas en cuestión de sus intereses electorales y con las encuestas también lo está haciendo. Si se dan cuenta, en esta precampaña y campaña electoral, la estrategia del PSOE ha ido variando poco a poco con respecto a los otros partidos. A Ciudadanos no les hace ni caso. A Podemos le ha estado atacando hasta prácticamente ayer, ahora les dejan en paz para justificar posibles alianzas. Y ahora el turno de los ataques llegan con el PP y, sobre todo con Vox.

Ni caso a las encuestas. El domingo hay que ir a votar para salvar España y para salvarnos nosotros mismos. Esperemos que no haya “cosas raras” en el recuento electoral y que llegue, por fin, el momento de echar a este gobierno que ha instalado la locura en nuestra nación.