Una amable seguidora de nuestra página de Facebook nos ha hecho llegar el recorte de prensa de ABC en el que se publicaba la noticia del suceso que provocó que Nadia Otmani acabara postrada en una silla de ruedas.

Los hechos se produjeron en 1998 y, tal y como publicaba el diario ‘ABC’ entonces, Otmani fue disparada por la espalda cuando entraba en el portal de su domicilio en Barajas y mientras llevaba en sus brazos a un bebé. El autor de aquel disparo fue su cuñado, que fue identificado por varios testigos y que es de origen iraní.

Por tanto, y tal y como se contempla en la Ley de Violencia de Género o machista -como a muchos les gusta llamar ahora-, Nadia Otmani no es una víctima de violencia de género. Es más bien víctima de violencia intrafamiliar o violencia doméstica, que es lo que Vox quiere implantar como ley en España para que sustituya a la de “violencia de género”.

De hecho, la actual ley solo protege a las mujeres y los niños que sean víctimas de violencia a manos de sus parejas, no protege a ancianos, a niños o a hombres y ni siquiera a mujeres que sean víctimas de sus parejas mujeres o de su ex-cuñado, como lo que le sucedió a Otmani.

Por tanto, lo que se entiende después de lo sucedido ayer con el acoso de Otmani a Ortega Smith es que esta mujer, lo que estaba protegiendo en realidad es su subvención, no a víctimas como ella. Lo que estaba protegiendo es la actual Ley porque a ella le interesa económicamente. Y así se entiende si tenemos en cuenta que la intención de Vox es proteger a las personas que han sufrido un ataque como el que sufrió ella. De hecho, su agresor ya está en la calle y con Vox estaría todavía encarcelado.