Pongámonos todos en antecedentes antes de ponernos como “tortolitos” porque Rufián se haga una foto con un apoderado de Vox. Gabriel Rufián es uno de los políticos con menos clase y peor preparados que han pasado por el Congreso de los Diputados a lo largo de su historia.

En su pretensión por hacerse famoso, ha tratado siempre a los representantes de otros partidos con una falta absoluta de educación y respeto demostrando que para él no eran adversarios políticos, sino enemigos. Se ha hecho fotografías con terroristas como Otegi y con chusma de la peor calaña, pero tras hacerse esas fotos nunca se le ha pasado por la cabeza pedir perdón por ello, es más, las ha paseado con orgullo y con la única intención de provocar.

En el día de hoy y cuando se dirigía a votar, un apoderado de Vox, al que no le alabamos el gusto, le ha pedido hacerse una fotografía junto a él, el apoderado de Vox sabrá los motivos. Pero lo que no es de recibo es que Rufián tras hacerse una fotografía con un desconocido que es simpatizante de otro partido pida disculpas.

Rufián ha publicado esa fotografía en su cuenta de Twitter y ha hecho el siguiente comentario: “Hoy al entrar y al salir del colegio electoral del barrio de Sabadell en el q voto mucha gente me ha pedido fotos. Entre ellos unos apoderados de VOX. Jamás le he dicho q no a una foto a nadie pero entiendo q estas puedan molestar. Pido disculpas a quien se haya podido enfadar“.

¿A alguien le parece normal un comentario miserable como ese? Pues parece que a mucho enfermo de un Síndrome de Estocolmo preocupante, sí. A Rufián no hay por donde cogerle. Que pida disculpas por hacerse una fotografía con un desconocido que tiene una ideología contraria a la suya y no lo haga por hacérselas con terroristas, demuestran muchas cosas de él y ninguna buena.

1 Comentario

  1. No hay motivo para enfadarse tanto con ese imp.esentable. Sería ponerse a su altura intelectual. A su altura moral es muy difícil, es casi como el cero absoluto (-273).

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