despoblación

Cuando llegó al poder Pedro Sánchez, con la promesa de convocar rápidamente elecciones, que incumplió totalmente, dedicándose durante los diez meses posteriores a hacer campaña electoral, con el dinero de todos los españoles, aumento de 13 a 17 el número de ministerios, algunos realmente absurdos y sin competencias, pero en los que podía apesebrar a sus amiguetes y correligionarios.

Si vuelve a presidir el gobierno, Dios no lo quiere, “promete” aumentar el número de ministerios, supongo que para poder dar de comer a más correligionarios, pues pensar que desde un ministerio, antiguo o de nueva creación, se pueden solucionar los problemas sociales, lo único que demuestra es la estulticia del que lo defiende.

Hoy he escuchado las declaraciones de la ministra del paro, Magdalena Valero, o como se diga, esa señora tan limitada intelectualmente, y con esa pinta retro, estilo años 60, y esos peinados propios de las series de televisión, pero del siglo pasado, que dice que “van a luchar” contra la despoblación, creando un ministerio para la despoblación, faltaría más… ¡Y se queda tan pancha!

A mí no me importaría que crearan ese ministerio, la verdad, aunque soy consciente de que no serviría para nada. Pero siempre y cuando se ubicara en una de las numerosas provincias de la España interior, totalmente despobladas: Soria, Teruel, Cuenca, Guadalajara, etc.

Y puestos a elegir, preferiría Teruel, que tiene ciudades y villas de mucha categoría, totalmente turísticas, y con numerosos edificios públicos, que podían adaptarse rápidamente para estabular a los miles de funcionarios –que digo, ¡en realidad de enchufados!-, que iban a comer del nuevo invento, con su carnet del partido en la boca, por supuesto.

Los turolenses llevan más de cuarenta años siendo estafados por el PAR, por la PSOE y por el PP, ofreciéndoles el oro y el moro, mientras la provincia se desangra, literalmente, y cada año disminuye el censo en más de dos mil personas. (Y estamos hablando de una población total de escasamente cien treinta mil personas, es decir, casi el dos por ciento anual de bajas, en la mayoría de los casos por defunción).

A este paso, y en cincuenta años, la provincia de Teruel podría poner el cartel de “Cerrado por Defunción”.

Además, en Teruel ha surgido la plataforma o movimiento llamado “Teruel Existe”, que se presentan a las elecciones generales, por primera vez en su historia, y estoy convencido de que obtendrán un diputado, iniciando un peligroso precedente de movimientos ciudadanos al margen de los partidos políticos, en el convencimiento de que la práctica totalidad de los partidos en realidad son partidas…

¿Imaginan ustedes que surjan iniciativas similares en Soria, Cuenca, Guadalajara, etc., y estoy seguro de que nacerán en el futuro, si los turolenses tienen éxito, cómo les deseo, de todo corazón…?

Al final los partidos, y los políticos, pueden quedarse para vestir santos, y no tendrán a quien robar, ni actividad en la que profesionalizarse, y quedarán condenados a galeras, es decir a trabajar, como todo el mundo, sin poder hacer de “la política” una profesión para una gran cantidad de personas sin oficio ni beneficio, y absolutamente inútiles.

No todos, por supuesto, pero sí la mayoría.

Me atrevo a sugerir la ciudad de Albarracín, que es un auténtico monumento histórico y cultural, que si estuviera en Cataluña, estoy seguro de que cobrarían entrada por poder visitarla, que buenos son los catalanes…

Con el establecimiento del nuevo ministerio en una localidad de la España despoblada, darían ejemplo de cómo hay que repoblar las zonas rurales, dando algo de vida a la comarca, pues ya se sabe que la “inversión” pública se extiende a las cafeterías, restaurantes, hoteles, alquiler de pisos y apartamentos, gasolineras, talleres…, y puticlubs.

O, si el emplazamiento no les gusta, propongo mi pueblo natal, Laguarres, en la Ribagorza del Altoaragón, que aunque es un pueblo de tantos, tiene varias granjas de cerdos, pollos, etc., que podrían habilitarse para dar de comer a los miles de nuevos empleados públicos que vendrían no a solucionar problema alguno, sino a crearlos, como suele ser lo habitual.

Al fin y al cabo, estos socialistos -no es un error-, todavía no se han enterado de que el Gobierno no es la solución, sino que es el problema.

1 Comentario

  1. Los SOCIALISTOS todo lo “solucionan” creando ministerios y organismos inútiles, aumentando el gasto público, y enchufando en ellos A SUS AMIGUETES Y CORRELIGIONARIOS.

    No paran de AUMENTAR EL GASTO PÚBLICO, mientras España se hunde, y los autónomos, pequeños y medianos empresarios, etc., YA NO PODEMOS MÁS, CON TANTA PRESIÓN FISCAL…

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