derrotados

Cuanto se estarán lamentando a estas horas tanto Albert Rivera como Pedro Sánchez por haber llevado a los españoles otra vez a las urnas. Y es que si tras las elecciones de abril PSOE y Ciudadanos hubieran llegado a un acuerdo de gobierno, que era posible porque los números daban de manera sobrada, ahora no estarían como están.

Ciudadanos tocado y hundido, pasando de 57 a 10 escaños, y el PSOE en peores condiciones, habiendo perdido 3 diputados. Y todo por tener unos líderes políticos que se han dedicado a jugar con la calculadora electoral en vez de pensar en los españoles.

Y encima con un Partido Popular que pasa de 66 a 88 diputados y un Vox que se dispara, de 24 a 52.

¿Y ahora qué? Pues ahora que sean consecuentes, todos, pero especialmente PSOE y Ciudadanos, que son los que nos han llevado a esta situación, pues Unidas Podemos, con sus 35 escaños (habiendo perdido 7), tiene poco que hacer, es decir, apoyar a Pedro Sánchez sí o sí. Y así podría ser que los números cuadraran y Pedro Sánchez podría lograr la investidura con el apoyo de Ciudadanos y alguna otra fuerza, en segunda votación.

Lo que está claro es que el Partido Popular no puede pactar con el PSOE -tampoco se puede abstener-, han de ser otros los que desbloqueen esta situación, los mismos que la han provocado.

Por eso los grandes derrotados de las elecciones generales de ayer han sido PSOE y Ciudadanos, los de Albert Rivera por el catastrófico resultado que han sufrido y los de Pedro Sánchez porque si con el resultado de abril, cuando lo tenían mucho más fácil, no fueron capaces, ahora va a ser mucho más difícil, porque la fragmentación del Congreso de los Diputados lo va a poner muy complicado, no solo la investidura, sino el día a día…