La verdad es que desconocemos en qué momento se ha considerado Torra a sí mismo como una persona graciosa. Aparte de su cara de chiste, no encontramos en Torra nada que nos haga ni una pizca de gracia y mucho más si tenemos en cuenta que su principal característica es la de ser un racista de tomo y lomo.

Pero él, que anda muy “subidito” últimamente, ha debido pensar en algún momento que es gracioso y, además, utilizando un humor bastante escatológico y desagradable. Pues bien en un acto público y micrófono en mano, el “molt orinable” nos ha contado que debido a las “judías con butifarra” que había comido las respuestas que podría dar a las preguntas de unos periodista podrían salir por un sitio o por otro.

Y esto lo dice el principal responsable político de una de las comunidades autónomas más importantes de España para hacerse el “simpático”. Esto lo dice un fulano que maldita es la gracia que tiene y que tiene tanto a los ciudadanos de su comunidad autónoma como al resto de ciudadanos de la nación de la que forma parte esa comunidad, completamente en vilo y con los nervios a flor de piel.

Quim Torra amenazando
Quim Torra

Y este graciosillo es el que gobierna solo para una parte de la población de Cataluña. la que piensa exactamente como él pretendiendo que le riamos una gracia bastante desagradable cargada con una falta de educación clamorosa. Pero es que, además, este tipo es el presidente de comunidad autónoma que más dinero gana de España y todo ello para estar dando golpes de estado prácticamente a diario y poniendo en juego y en jaque las vidas de muchos ciudadanos.

Pues no, querido impresentable, no queremos saber ni lo que has comido y mucho menos las consecuencias que esa comida ha provocado en tu impresentable cuerpo. No podemos ni verte, como para que nos hagas imaginarte tirándote algún “cuesco”, tonto del ciruelo.