gorra

Hace algunos años, bueno, bastantes, las personas de mi quinta teníamos un concepto muy distinto de aquellos sujetos que se creían estar por encima del resto del mundo. Para estos elementos había una frase, que los postulaba con esta frase: le das a un tonto una gorra y se cree un General. Por aquellos días era de obligado dominio llevar una gorra de plato algunas profesiones, y, no me digan el porqué, puesto que nunca he entrado en mí comprensión el conocer la causa de ello. Los porteros de los edificios, los guardas ajugas y los vigilantes de los camioneros cuando por la noche llegaban a las planicies   de los hoteles, entre otros trabajos.

Ayer, por hoy día 7, el fulero de Pedro Sánchez ha vuelto a dar una vuelta de rosca a una frase que ha dado mucho fruto a sus palabras cuando dijo sugiriendo que la fiscalía depende del Gobierno, hablando sobre al parecer prometer la vuelta de Puigdemont a España. Con todo este galimatías que se ha formado en los periódicos e incluso en algunos medios, este mentiroso convulsivo, ha enseñado su “gorra de plato”, para decir aquí estoy yo y mis circunstancias y seguir diciendo memeces para oídos sordos y mentes con gorras de plato. Como no se le puede dejar solo, me creo, supuestamente, habrá habido un consejero listo, que para eso se les llaman también asesores, le habrá quitado la gorra de plato diciéndole:  macho te has equivocado otra vez, pero no te preocupes y diles a estos que se han dado cuanta que:  por llevar muchas horas de entrevistas he reconocido semejante tropiezo.

Este marrullero socia listo ha reconocido que le “contraría” haber cometido semejante tropiezo-yo diría tropezón-y lo ha achacado a su sobreexposición mediática: “Son muchas horas y muchas entrevistas. Y, en la razón a través de la sexta para deshacerse de toda esta maraña dijo: me equivoqué al presumir de ejercer un control sobre la Fiscaliza en el encargo de traer a Puigdemont, “no fui preciso”

Que un opositor que quiere ser presidente de la Nación Española se le vaya la cabeza en estas cosas, incluso sea verdad, no las debe insinuar y decirles abiertamente que para orgullo de su ego y su gorra de plato ha acertado. Como ven a este opositor y expresidente en funciones la falta de tacto y su arrojo en lo dicho. En su defensa ha salido Borrell para salvar la metedura de pata (según dice okdiario) “el gobierno puede instruir a la fiscalía.”.

No sabiendo lo que quiere decir la palabra INSTRUIR, he visto que tiene muchas aserciones en cuanto a sus sinónimos, son estos: enseñar, ilustrar, educar, formar, aleccionar, encausar, prevenir y amaestrar entre otros. Juzguen ustedes. La gorra de plato también las usaba los serenos para darse mas importancia y valor en su quehacer de madrugada, incluso su le servía para darle jerarquía a su persona y llamar la atención de los borrachos y camorristas de la noche.  Le das a un tonto una gorra y un pito y se cree ser un general. Ha caído en mis manos un nuevo diccionario temático comparado de refranes y parecías grecolatinas cuya obra es de mi buen amigo Rafael Martinez Segura, dándole una exigua exploración he visto que una de estas paremias dice: Ollula tam (cebro) ferturad aquam quod fracta referetur. (Arthaber 1253) tantas veces va el cántaro a la fuente que vuelve roto. Ni más ni menos.