Carlota Corredera, la presentadora de “Sálvame”, es la mujer perfecta, madre perfecta, presentadora perfecta… un ejemplo a seguir para todas, todos, todes y todus. En el día de hoy sale un libro escrito por ella y, para tan “importante” evento, el programa le guardaba una sorpresa a esa “excelsa persona”.

La sorpresa consistió en que la encargada de entregarle su libro en el programa fue la ex-presidenta de la comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, algo que provocó que Corredera se subiera a los altares a un punto más alto todavía del que cree estar.

Y con Cifuentes se puso a hablar de feminismo y de lo mucho que han sufrido las mujeres hasta ahora hasta llegar a un punto de exaltación, habitual en Corredera, en el que dijo, con los ojos cerrados de sentar cátedra -por supuesto-, que las mujeres ya no se iban a callar más.

Como no podía ser de otra forma, Cifuentes le seguía la corriente con el mismo raca-raca, para eso había ido, que si feminismo, que si fenomenal, que ya era hora y el eterno discurso feminista que tan acostumbrados estamos a escuchar y que tan le gusta vendernos a Corredera y a su programa.

Hasta que Corredera ya se vino completamente arriba, como también es habitual en esta endiosada, y le dijo a Cifuentes que no había tenido ocasión de conocerla pero que tenía la sensación de que le iba a caer bien. Hasta ahí normal, pero ya llegó al ridículo absoluto cuando le dijo que le sorprendía que una persona de centro-derecha fuera tan feminista como lo era Cifuentes.

¿Ein? ¿Pero cómo puedes ser capaz de decir tantas tonterías por segundo, Corredera? ¿Te parece normal ser tan absurda por mucho que cierres los ojos cada vez que crees estar sentando cátedra? Tómate una tila, querida, que te crees mucho más de lo que eres y te vienes tan arriba que se te va demasiado la pinza.